El Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de ley para reducir la jornada laboral máxima legal a 37,5 horas semanales sin tener cerrados los apoyos parlamentarios para su entrada en vigor.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha dejado claro que el Gobierno está negociando con todos los grupos parlamentarios para buscar los apoyos necesarios con los que sacar adelante esta norma que, ya de entrada, se encontrará con la enmienda a la totalidad anunciada por Junts y con el rechazo del PP..
Díaz ha asegurado que esta iniciativa, fruto del acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos -del que se descolgó la patronal-, "avanza en una España que va a ser mejor, modernizamos las empresas, el mundo del trabajo y ayudamos a que la gente sea un poco más feliz".
Ha reconocido que la norma tiene "poderosos adversarios", pero ha añadido que "ahora la voz la tienen las formaciones políticas" y se ha mostrado segura de que su tramitación servirá para abrir "un debate de país".
Y preguntada por el veto presentado por Junts, ha dicho que "hay margen para la negociación" y ha apuntado a que esta enmienda a la totalidad forma parte de los entresijos de las negociaciones.
"Nadie se atreve a decir que está en contra (...) no lo dicen porque esta norma está ganada en la calle", ha apuntado.
"Hay margen para la negociación", ha enfatizado Díaz, que ha apuntado a las ayudas a empresas como uno de esas herramientas de negociación.
Una norma que afecta a 12 millones de trabajadores
"El Gobierno sabe muy bien a quien representa (...) es el Gobierno de los trabajadores", ha añadido la titular de Trabajo que ha enfatizado que la norma afecta a 12 millones de personas, de los que la mitad se concentran en Madrid, Andalucía y Cataluña.
Díaz también ha incidido en que la norma afecta especialmente a las mujeres, con peso mayoritario en el empleo a tiempo parcial, y a sectores claves como el comercio, la industria, la hostelería o la construcción.
Asimismo, ha destacado que el cambio se enmarca en un contexto de incremento de los márgenes empresariales que han crecido, ha ejemplificado, un 24% desde 2019 en el caso del comercio, un 35% en la hostelería o del 36% en el de la agricultura.
En promedio, añade Trabajo, la reducción de la jornada laboral será del 2,1%, que equivale a 48 minutos por semana.
Desde el año 1983, subrayan, la productividad real por hora trabajada ha aumentado en España un 53% mientras que la remuneración real de los asalariados solo un 22%.
La nueva norma incluye mejoras en el registro de jornada, para hacerlo digital y accesible en remoto para el trabajador y para la Inspección de Trabajo, convirtiéndolo en "un instrumento esencial para garantizar el cumplimiento de la normativa de tiempo de trabajo".
Además, se garantiza de manera más efectiva el derecho a la desconexión digital, al tiempo que se aumentan las sanciones por el incumplimiento de la medida, haciendo que sean aplicadas por persona trabajadora y no por empresa como hasta ahora.
La CEOE avisa de que el aumento de costes por reducir jornada repercutirá en los convenios
La CEOE ha advertido este martes de que la reducción de la jornada laboral será "una vuelta de tuerca más" en los costes y las dificultades organizativas que afrontan las empresas, lo que afectará "a la práctica totalidad" de los convenios colectivos.
La confederación empresarial ha recordado en un comunicado el impacto negativo que ya ha tenido para muchos sectores y empresas "la fatiga regulatoria de los últimos meses" y ha insistido en la importancia de garantizar la seguridad jurídica y la contención de los costes y de dejar que empresas y trabajadores se autorregulen a través de la negociación colectiva.
La patronal de las pymes, Cepyme, ha calculado que la reducción de jornada supondrá un incremento adicional del 6% de los costes laborales, que se sumará al ya experimentado desde 2021 que asciende al 25,1%, para las empresas más pequeñas y microempresas, y al 19% para las medianas.
Por su parte, la patronal de las agencias de colocación Asempleo ha asegurado en otro comunicado que el método elegido para llevar a cabo esta reducción de la jornada laboral ha logrado "la paralización generalizada de un número considerable de negociaciones de convenios", al tiempo que "ha inutilizado" el acuerdo para el empleo y la negociación colectiva (AENC) suscrito entre patronal y sindicatos.
Para Asempleo es urgente recuperar el diálogo entre sindicatos y empresarios, "empoderar a la negociación colectiva" y establecer un ritmo de ajustes de las jornadas de trabajo de acuerdo con cada sector y empresa.
ATA asegura que la reducción de la jornada "va a ser la puntilla para muchos autónomos y pequeñas empresas"
El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha asegurado que la reducción de la jornada laboral que planea el Gobierno "va a ser la puntilla para muchos autónomos y pequeñas empresas".
"Se hace por oportunismo político y por imposición, sin el más mínimo consenso y acuerdo con los agentes sociales, esto no es diálogo social", ha protestado Amor, y ha instado a los grupos parlamentarios en el Congreso a que "apoyen la economía y apoyen al tejido empresarial".
Amor, que ha participado en la presentación en Tenerife el primer barómetro autonómico del trabajador autónomo de Canarias, elaborado por su organización y el Gobierno regional, ha vaticinado que la reducción de jornada conllevará destrucción de empleo.
En España hay 63.000 empleadores menos que en 2019 y esta reducción de jornada supondrá un coste de 23.400 millones de euros al tejido empresarial, así que "no están ni los autónomos ni las pequeñas empresas preparadas para este nuevo palo", en su opinión.
Para Lorenzo Amor, debe haber reducción de jornada, "pero como se ha hecho siempre en nuestro país", mediante la negociación colectiva, "sector a sector, territorio a territorio e incluso, si hace falta, empresa a empresa".
