CONSEJO DE GOBIERNO

La UMU refuerza su autogobierno con la aprobación de los nuevos estatutos

Universidad de Murcia. (UMU)

El texto ha sido validado oficialmente en el Consejo de Gobierno, abriendo así el camino de la universidad hacia su renovación institucional.

El Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia ha aprobado en su sesión de este jueves, 19 de febrero, los nuevos Estatutos de la Universidad de Murcia (UMU), que recibieron el apoyo del Claustro de la institución el pasado mes de diciembre. Tras recibir la validación oficial de la Comunidad Autónoma - y la posterior publicación del texto tanto en el BORM como en el BOE -, la Universidad de Murcia inicia el camino hacia su renovación institucional.

Este nuevo texto normativo fue aprobado por el Claustro Universitario con 203 votos a favor, cumpliendo así con el mandato de la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) de renovar la norma principal de autonomía. El documento final es el resultado de una propuesta inicial del rector que fue profundamente modificada tras el debate de más de quinientas enmiendas, de las cuales se incorporaron más de dos tercios al texto definitivo. Los estatutos vigentes hasta ahora en la Universidad de Murcia databan del año 2004.

La principal aportación de estos estatutos es la armonización del autogobierno de la UMU con la LOSU y con un complejo ordenamiento que incluye la Ley de la Ciencia, la Ley de Convivencia Universitaria y los decretos sobre enseñanzas y acreditación institucional. La normativa se ha diseñado bajo un criterio de flexibilidad para permitir modificaciones rápidas ante futuros cambios legislativos, como los anunciados estatutos del PDI, del estudiantado o las futuras leyes regionales de universidades y ciencia. Además, la institución se define ahora como un agente activo que debe contribuir al respeto al Estado de Derecho, la memoria democrática, la defensa de los derechos humanos y la protección del medio natural.

En cuanto a la organización interna, la Universidad mantiene su modelo basado en Facultades y Departamentos, pero modifica la composición del Claustro y del Consejo de Gobierno para garantizar una mayor participación y democracia interna, con especial atención a la mejora de la representación del estudiantado y del Personal Técnico, de Gestión y de Administración de Servicios (PTGAS). Los nuevos estatutos otorgan reconocimiento expreso al Consejo de Estudiantes, a la Escuela Internacional de Doctorado y a la Escuela de Formación Continua. Asimismo, se ha incluido un capítulo dedicado a la transparencia y el buen gobierno, junto con un título específico sobre los órganos de garantía de la comunidad universitaria, al tiempo que se moderniza la regulación de los Institutos de Investigación para potenciar la transferencia de conocimiento y la calidad institucional.

Así, el texto por el que se regirá la Universidad de Murcia aporta seguridad jurídica y estabilidad institucional a la entidad académica, ya que se alinea con la legislación vigente y con los retos actuales del sistema universitario, y refuerza principios como la transparencia, el buen gobierno y la rendición de cuentas, así como las garantías para los distintos colectivos de la comunidad universitaria.

Los nuevos Estatutos consolidan un marco que impulsa la internacionalización y la calidad, ordena la actividad universitaria desde la autonomía y la responsabilidad institucional, regula sus órganos de gobierno, representación y participación y refuerza los mecanismos de garantía, con especial atención a la igualdad, la diversidad y la defensoría universitaria.

En concreto, la norma consta de 188 artículos y se estructura en un título preliminar, seis títulos divididos en capítulos, dos disposiciones adicionales, una disposición derogatoria y una disposición final. El título primero se centra en la organización, gobierno, representación y participación de la UMU; el segundo en la actividad universitaria (docencia, investigación y transferencia e intercambio del conocimiento e innovación, calidad, proyección social y salvaguarda de valores); el tercero en la comunidad universitaria (personal y estudiantado); el cuarto en los órganos de garantía de los derechos de la comunidad universitaria; el quinto en el régimen jurídico, económico y financiero; y el sexto se refiere a la reforma de los Estatutos.

En definitiva, el nuevo texto no solo ordena la organización y la actividad universitaria; también sitúa a la UMU como un actor activo ante los grandes retos sociales, desde su misión de formación, investigación y transferencia del conocimiento.