El 48% de las pymes de la Región necesitaron financiación el pasado año
El año pasado, 44.100 pymes de la Región de Murcia, un 48% del total, requirieron financiación. Estas cifras se extrapolan del XIV informe ‘La financiación de la Pyme en España’, realizado por CESGAR, la entidad que aglutina a las sociedades de garantía recíproca de toda España.
Para poder hacer frente a estas necesidades, las empresas utilizaron principalmente las líneas de crédito (21%), el préstamo bancario (18%) y las líneas ICO (16%), seguidas en importancia por el crédito comercial (15%), el leasing (10%) y las subvenciones (7%).
El informe también vislumbra un incremento del porcentaje de empresas con necesidades de garantía o avales, que ha pasado del 16% de 2023 al 18% en 2024. En el caso de la Región de Murcia, Aválam recibió el año pasado 596 solicitudes, que se tradujeron en una inyección de más de 50 millones de euros a pymes y autónomos de la Comunidad. La financiación concedida por la SGR murciana tuvo como destino principal la realización de inversiones (72%) y la cobertura de necesidades de circulante (19%).
El director general de la entidad, Luis Martínez de Salas, ha indicado que “estas cifras corroboran el continuo crecimiento del número de solicitudes que recibimos las sociedades de garantía en la Región de Murcia y en el conjunto de España. Somos un organismo que tanto CROEM como la Administración regional considera fundamental para el tejido empresarial murciano, porque allanamos el acceso al crédito a través de mejores condiciones financieras y, por tanto, fomentamos el crecimiento económico y la generación de empleo”.
Situación más favorable, pero menos beneficios
En general, en 2024 la situación económica de las pymes ha sido ligeramente más favorable que en 2023. El saldo neto de empresas que aumentaron su facturación frente a las que la redujeron ha sido positivo, con una mejora respecto al año anterior (6,2 puntos porcentuales frente a 4,1 en 2023). No obstante, los beneficios continúan en descenso: el porcentaje de pymes que ha visto reducirse sus beneficios supera en 6,4 puntos al de las que los han incrementado, aunque esta caída ha sido menos pronunciada que la registrada en 2023. Esta evolución podría ser el resultado del crecimiento de otros costes operativos no financieros, como los laborales o los asociados a suministros, que han limitado la traslación del crecimiento de ingresos a los resultados.