El beneficio neto de Iberdrola se incrementa en un 12% hasta los 6.285 millones de euros en 2025, mientras que el beneficio neto ajustado de la compañía presidida por Ignacio Galán aumenta un 10%.
A su vez, el EBITDA ajustado asciende a 15.680 millones de euros, registrando un crecimiento del 3%, y la inversión alcanza 14.460 millones de euros, el 60% en Estados Unidos y el Reino Unido.
La deuda neta de la entidad se reduce en 1.500 millones de euros hasta 50.200 millones y la generación de caja crece hasta los 12.811 millones, un 8,2% más.
La base de activos regulados, por su parte, crece un 12 % hasta alcanzar los 51.000 millones de euros.
Solidez financiera
El flujo de caja operativo de Iberdrola crece un 8,2 %, hasta los 12.811 millones de euros, habiendo reducido la deuda neta en 1.500 millones de euros hasta los 50.200 millones.
Perspectivas de crecimiento estable y predecible, gracias a la electrificación
En cuanto a las perspectivas de futuro, la compañía prevé un beneficio neto ajustado para 2026 superior a 6.600 millones de euros, mientras que en 2028 espera supera los 7.600 millones de euros.
Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, ha declarado que “2025 ha sido un año récord para Iberdrola, con más inversiones que nunca en infraestructuras de Redes de distribución y transporte en los Estados Unidos y el Reino Unido, que serán nuestros principales motores de crecimiento en los próximos años”.
“En Iberdrola vimos hace 25 años que las infraestructuras eléctricas serían imprescindibles para poder atender una demanda creciente. Nuestra estrategia de diversificación geográfica, el acceso a la financiación y a la tecnología y una trayectoria de ejecución exitosa son y seguirán siendo la mejor garantía para crecer en resultados y dividendos a largo plazo”.
