La Dirección General de Consumo, dependiente de la consejería de Empresa, desarrolla políticas de protección del consumidor con el impulso de acciones formativas, informativas y de control adaptadas a las necesidades detectadas entre la ciudadanía. Así se puso de manifiesto este martes durante la presentación del ‘Informe de Hábitos de Compra y Consumo en la Región de Murcia y del Informe Estadístico de Thaderconsumo 2025’, celebrada en la sede del Consejo Económico y Social (CES).
Durante la jornada se dieron a conocer los resultados de ambos estudios, que permiten conocer en profundidad los hábitos de compra de la población regional, así como las principales reclamaciones y consultas tramitadas por las oficinas de Thaderconsumo a lo largo de 2025. “Estos informes constituyen una herramienta clave para orientar las políticas públicas de consumo y reforzar la protección de los colectivos más vulnerables”, destacó el director general de Consumo, Alberto Sánchez.
En este sentido, la Dirección General de Consumo desarrolla un amplio conjunto de actuaciones dirigidas a mejorar la información, formación y protección de los consumidores. Entre ellas destacan proyectos educativos sobre el etiquetado de los alimentos; concursos escolares; talleres de comercio y educación financiera y campañas informativas para prevenir fraudes y reforzar los derechos de los consumidores.
Resultados
Más de tres cuartas partes de los murcianos, el 76,5%, hacen la comprar en supermercados, con el precio como factor decisivo a la hora de elegir, por encima de la calidad, y más de la mitad de los consumidores, el 54,22%, reconoce comer productos caducados.
Así se recoge en el informe, que ha presentado este martes la Federación Mura de Asociaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios ThaderConsumo, elaborado en colaboración con la Mesa de Participación de Asociaciones de Consumidores nacional.
El estudio muestra un perfil de consumidor “prudente”, muy sensible al precio, cada vez más concienciado contra el desperdicio alimentario y en el que el uso de las nuevas tecnologías es todavía residual.
Así, el 76,5% elige los supermercados como lugar habitual de compra, frente al 14% que opta por el pequeño comercio o el 3,5% que va a los mercados municipales.
Un 65,8% va andando a esos establecimientos, y otros 26% en su propio vehículo, mientras que las compras online representan solo el 2,5% del total.
Son hábitos, sin embargo, que están cambiando, ya que apenas una cuarta parte, el 24%, dijo no haber cambiado sus hábitos en las compras de alimentos. Quienes así lo hicieron, buscaron más las ofertas (27,5%), aprovecharon mejor la comida (20,5%) o han cambiado el tipo de alimentos que consumen (9,5%), entre otros factores.
En cualquier caso, el precio es el factor decisivo para el 20,4% de los consumidores a la hora de elegir dónde comprar, seguido de la cercanía (15%) y la calidad de los productos (14,5%), y más lejos de la variedad y surtido de productos (9,9%) o la costumbre (7,4%).
Los porcentajes se disparan aún más cuando hablamos de productos concretos: el 85% los elige por el precio y el 76% se fija además en la calidad, mientras que solo un 13% menciona sus preferencias personales y solo un 4% tiene en cuenta la marca.
En cuanto al tipo de alimentos, apenas un 20% se decanta por adquirir productos ecológicos y orgánicos, considerando que tienen más valor nutricional, mientras que la inmensa mayoría, en torno al 90%, dice no comprarlos porque son “demasiado caros”.
Con respecto a los alimentos libres de alérgenos, un 18,5% los compra aunque no tenga alergias porque los considera más sanos, y en cuanto a la intención de los consumidores de reducir el consumo de carne y sustituirlo por productos vegetales la inmensa mayoría no se lo plantea: un 34% dice que no lo hará “de ninguna manera” y un 47,5% más, que no cree que lo haga.
Hay también resistencia a la hora de probar nuevos productos: un 21% dice que no lo hace y otro 32,3% asegura que le generan desconfianza inicial, frente al 46% que si los compra para probar.
Para la presidenta de ThaderConsumo, Juana Pérez, una de las conclusiones más alarmantes del estudio es el reconocimiento de más de la mitad de la población, el 51,2%, de que consume alimentos caducados.
Un 36,5% de ellos lo hace porque consideran que “por unos días no pasa nada” y otro 14,7%, porque piensa que “lo importante es el aspecto”, lo que para la presidenta de la asociación denota un importante desconocimiento de las diferencias entre la fecha de caducidad y la de consumo preferente que puede poner en riesgo la salud de los consumidores.
En ese sentido, ha destacado la importancia de reforzar la formación, ya que también hay un alto porcentaje de ciudadanos, un 35%, a los que los datos de los etiquetados les resultan confusos, y otro 14,5% que los considera poco accesibles, frente al 29,5% que los define como útiles.
Además, ha insistido en la importancia de no consumir alimentos caducados con la idea incorrecta de reducir el desperdicio alimentario, una idea con la que también están cada vez más concienciados los consumidores, según este informe, ya que solo un 10% dice no hacer nada para ello.
En cambio, casi un 28% asegura que ha empezado a aprovechar mejor los alimentos, y otro 26%, a planificar mejor sus compras.
Reclamaciones
Las consultas sobre asuntos relacionados con consumo descendieron ligeramente en 2025 en la Región de Murcia, sin embargo, aumentó el número de reclamaciones formales, de las que un 91% se resolvieron de manera favorable al consumidor, según los datos de la Oficina de Atención al Consumidor de ThaderConsumo.
Así, esta oficina recogió el año pasado 10.187 solicitudes de información, un 1,8% más que en 2024, de las que 3.829 acabaron en reclamaciones formales, un 2,19 más que el año anterior.
La mediación se consolidó como el mecanismo más eficaz para gestionar esas reclamaciones, con un 84% de los casos, mientras que otro 16% recurrió al arbitraje de consumo o de transporte.
En total, el 91% de las reclamaciones se resolvió a favor del consumidor, por lo que Pérez ha animado a todos los ciudadanos a informarse y reclamar sus derechos siempre que crean que han sido menoscabados.
Por sectores, los suministros básicos del hogar centran la mayoría de las reclamaciones, un 63%, seguidas de las reparaciones, con un 17%; los viajes, con un 11%, o la vivienda, con un 7%.
