La Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (FREMM) ha iniciado este jueves, con la colocación de la cápsula del tiempo, la construcción de su Centro de Capacitación Industrial, Naval, Náutico y de Transformación Tecnológica de la Comarca del Campo de Cartagena y Mar Menor para captar, formar y retener talento.
Con este paso, se da respuesta a una demanda que la sociedad civil en la zona viene solicitando desde hace más de 20 años, estando previsto que comience a funcionar en 2027.
Se trata de una iniciativa transformadora que resolverá la falta de profesionales, reforzará el tejido industrial y garantizará el relevo generacional, además de la impulsar la competitividad de todos los municipios integrantes, especialmente, y del resto de la Región de Murcia.
Así, esta infraestructura estratégica nace con vocación de ser un referente nacional e internacional como centro de formación que acredita el dinamismo del tejido empresarial y facilita su transición hacia un entorno industrial más digital, automatizado y sostenible.
Actuación público-privada
El centro formativo es un ejemplo de éxito de actuación público-privada, pues las instalaciones se levantarán sobre una parcela de 15.845 m², donde irá un edificio de 6.200 m², cedida por el ayuntamiento de Cartagena en el Polígono Industrial de Los Camachos.
El presupuesto de la acción supera los 10,9 millones de euros, contándose con una subvención de 5,5 millones de euros, procedentes de fondos de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, con cargo a los Presupuestos de 2025.
Necesidades atendidas
En el nuevo centro se formará a los profesionales en competencias industriales y tecnológicas avanzadas aplicadas, especialmente, en el ámbito industrial, naval, químico y energético.
De esta forma, se cubrirá la creciente falta de profesionales cualificados en competencias en Industria 4.0, que en la actualidad registra un déficit superior a los 3.000 trabajadores.
Igualmente, la ejecución del proyecto da respuesta a la demanda urgente de personal especializado, demandado tanto desde las empresas tractoras en la Comarca del Campo de Cartagena y Mar Menor, caso de Navantia, Repsol, Sabic e ILBOC, entre otras, como por las pymes de las empresas auxiliares.
De hecho, un informe de la Asociación de Empresas de Mantenimiento Industrial y Naval, AEMIN, integrante de FREMM, alertaba de que “en cinco años no habrá profesionales suficientes para atender la demanda creciente del sector naval e industrial de Cartagena”.
Las profesiones deficitarias en la actualidad se centran, principalmente, en soldadura, calderería, mecánica, mantenimiento, CNC, robótica, automatización y energías renovables.
Aulas y especialidades formativas
El centro de capacitación en Los Camachos dispondrá de 10 aulas teórico-prácticas avanzadas y 6 talleres industriales, acogiendo soldadura, fabricación mecánica, tubería/calderería, automoción/náutica, instalaciones térmicas y mantenimiento). También dispondrá de 6 laboratorios tecnológicos, sobre CNC y diseño industrial, automatización, robótica, renovables y un aula de hidrógeno, industria 4.0, multiusos, mientras que las zonas exteriores acogerán carretillas plataformas, trabajos en altura, centros de transformación y andamios.
Se impartirá formación en más de 30 oficios, como soldadura, mecanizado CNC, tubería, calderería y ensayos no destructivos, además de mantenimiento industrial y naval, automoción, náutica, electricidad, frío y calor, al igual que gas, energías renovables, robótica, automatización y alta tensión, entre otras propuestas.
Apoyo institucional
El jefe del Ejecutivo autonómico, Fernando López Miras, presidió el acto de colocación de la primera piedra del centro junto a la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, y el presidente de FREMM, Alfonso Hernández, y destacó que “con este centro de capacitación daremos un paso enorme, y Cartagena y su comarca volverán a situarse como un gran referente internacional en la formación y la capacitación de todas las profesiones especializadas dentro del mundo de la industria”.
Este centro dará respuesta a la creciente demanda de trabajadores cualificados en los sectores metalúrgico, industrial y naval de la comarca y de la Región de Murcia en su conjunto, formando al año a más de 3.000 profesionales en esos oficios estratégicos. Igualmente, la estimación es que el proyecto generará más de 400 puestos de trabajo.
En referencia al esfuerzo económico de la Comunidad, López Miras afirmó que el centro será una realidad “gracias a la colaboración público-privada”, con una “implicación más que evidente” del Gobierno regional.
Durante su intervención, López Miras también destacó que este centro situará a la Región de Murcia “como un referente internacional en formación y capacitación industrial”, un ámbito que, subrayó, “va a ser uno de los ejes y pilares del próximo Plan Industrial que está elaborando el Gobierno regional”.
El presidente recordó que dicho plan “generará 60.000 oportunidades de empleo en los próximos diez años, con 15.000 nuevos puestos de trabajo para nuestros jóvenes vinculados a la industria”, y afirmó que “gracias a este centro de capacitación y formación”, ese horizonte de oportunidades “va a poder hacerse realidad”.
Por su parte, la alcaldesa ha destacado en su intervención que “ponemos la primera piedra de un proyecto que amplía el futuro industrial de Cartagena”. "Este centro da respuesta a dos necesidades urgentes: la de las empresas, que requieren talento cualificado para consolidar su crecimiento, y la de nuestros jóvenes, que buscan empleos de calidad y bien remunerados. Es, por tanto, una gran inversión para retener el talento local en nuestra comarca y ampliar el futuro industrial de Cartagena", ha afirmado.
En esta línea, Arroyo ha recordado que el centro “será fundamental para consolidar el ecosistema empresarial vinculado a las tecnologías duales de defensa y para atraer y retener inversión”.
No obstante, ha hecho hincapié en que “para que todo el talento y las capacidades de Cartagena alcancen su máximo rendimiento, seguimos necesitando avances en infraestructuras clave, como la ampliación del puerto y la variante ferroviaria de mercancías, que aún mantienen a Cartagena como una isla logística”.
