El alcoholismo no siempre es visible. En muchos casos, se mantiene oculto durante años bajo rutinas aparentemente normales. Pero cuando surgen síntomas físicos, alteraciones emocionales o un deterioro progresivo de la salud, es el momento de intervenir. En estos casos, el ingreso hospitalario puede ser la vía más segura y eficaz. Desde la alianza entre el centro de desintoxicación Guadalsalus (Sevilla) y el Hospital Aguas Vivas (Valencia), se ofrece atención médica especializada desde la nueva unidad hospitalaria para desintoxicación en Valencia, centrada en el tratamiento de Patología Dual.
El alcoholismo que nadie ve: ¿qué es el consumo oculto?
A la hora de hablar de alcoholismo, casi siempre se nos viene a la mente imágenes de personas en situaciones extremas. Pero hay otra cara del problema que resulta más complicada de detectar, pero que no puede caer en el olvido, como es el alcoholismo oculto. En concreto hace referencia a un consumo crónico y problemático del alcohol que se esconde bajo una apariencia de normalidad. Es posible que tengamos algún caso a nuestro alrededor y no seamos capaces de detectarlo por esa intención de normalizar la ingesta de este tipo de bebidas.
En estos casos, la persona puede llevar una vida de lo más normal, con un cuidado de su familia y amistades, además de contar con una cierta estabilidad laboral. Todo ello sucede al mismo tiempo que desarrolla una dependencia progresiva del alcohol que deteriora su salud física y mental sin que su entorno repare en ello.
El consumo oculto se da con más frecuencia de lo que uno se piensa. Resulta bastante común en profesionales que soportan altos niveles de exigencia en sus trabajos, personas mayores que residen solas o en entornos donde el consumo permanece culturalmente normalizado, llegando incluso a afectar a jóvenes. En realidad adquiere la condición de adicción encubierta, que lleva a la víctima a beber en solitario, a hacerlo en pequeñas cantidades continuas a lo largo de la jornada o justificar su consumo por rutinas sociales.
Este tipo de alcoholismo funcional es bastante complejo, ya que incluso el propio afectado no admite la presencia del problema. Existe una negación, una normalización del consumo, tratando de hacer ver a los demás de que todo se encuentra bajo control. Pero lo único que consigue es retrasar la hora de pedir ayuda médica.
Señales que alertan de un problema médico, no sólo conductual
El alcoholismo oculto puede pasar inadvertido durante años. Sin embargo, eso no implica que deje huella y con el tiempo la salud del afectado se resienta. De ahí la importancia que adquiere reconocer los síntomas físicos del alcoholismo y los cambios emocionales. Son dos elementos esenciales que evidenciarán que estamos ante un verdadero problema médico.
Hay varias señales en la fase inicial que deben abrirnos los ojos. Entre ellas están la tolerancia elevada al alcohol, cambios de humor sin explicación, ansiedad recurrente e irritabilidad. Pero la influencia de las bebidas no solo se evidencia en la conducta, también en el plano físico, con fatiga constante, problemas digestivos, alteraciones del sueño y pérdida del apetito.
Es bastante frecuente que se produzca un aislamiento progresivo, con cierta desconexión emocional con las personas de su entorno, además de fallos de memoria. Sin embargo, la intervención suele demorarse en exceso al entender que estas señales guardan cierta relación con el estrés, problemas de trabajo o envejecimiento.
Puede darse el caso, en ocasiones, de que tanto familiares como amigos detecten que algo no marcha del todo bien. Pero tienen que enfrentarse a la resistencia del paciente, que en todo momento trata de quitarle importancia, llegando a negar la situación.
Cuándo el ingreso hospitalario es necesario
El ingreso hospitalario por alcoholismo no debe verse como una medida extrema. Más bien supone una necesidad, sobre todo en aquellos casos en los que el consumo del alcohol ha provocado una cierta dependencia.
Una de las señales más claras para el ingreso es la presencia de síntomas graves del síndrome de abstinencia, que se refleja con alteraciones del ritmo cardiaco, alucinaciones o temblores. El intento de dejar el alcohol de una manera brusca y sin la supervisión un profesional puede resultar en ocasiones peligroso.
Otro motivo esencial son los problemas físicos acumulados, como es el caso de daños hepáticos, problemas cardiovasculares o neurológicos, que con el tiempo se han ido desarrollando sin que hubiera unos síntomas claros. También es preciso el ingreso hospitalario cuando hay trastornos mentales asociados, ya sea en forma de depresión, ansiedad severa o ideas suicidas. De ocurrir esto, la atención médica debe producirse de inmediato.
El ingreso hospitalario se convierte en la opción más conveniente cuando el entorno familiar no puede contener la situación o cuando el afectado llega a suponer un peligro para sí mismo o para los demás. Los centros especializados facilitan un espacio seguro en ese camino hacia la recuperación. Entender cuándo ingresar por consumo de alcohol puede marcar la diferencia entre un tratamiento exitoso o una recaída crónica.
La Unidad de Desintoxicación Hospitalaria Vithas Guadalsalus
Los tratamientos para abordar este tipo de adicciones requieren de los mejores recursos. Por eso, el Grupo Guadalsalus y el Hospital Vithas Aguas Vivas han decidido unir fuerzas para crear un espacio único en la Comunidad Valenciana. Se trata de la nueva Unidad de Desintoxicación Hospitalaria Vithas Guadalsalus, que se localiza a 40 kilómetros de Valencia en un entorno natural.
Sin duda, esta unidad supone todo un avance en lo que se refiere al tratamiento de adicciones en nuestro país. Y es que tiene la capacidad de combinar la experiencia clínica de Guadalsalus, que es todo un referente en este campo, con la moderna infraestructura médica del Grupo Vithas.
¿Qué ofrece esta unidad?
- Atención médica especializada 24 horas. Se centra en patología dual, tratando de forma simultánea la adicción y los trastornos mentales asociados.
- Programas planificados de ingresos de 21 días, que ayudan tanto en la desintoxicación inicial como en la prevención de posibles recaídas. También existe la posibilidad de ingreso programado como refuerzo terapéutico.
- El entorno del Valle de Aguas Vivas facilita un enclave natural perfecto que ayudará en la recuperación emocional y física.
- Hay una integración completa en el Hospital Vithas Aguas Vivas, lo que permite acceder a servicios como urgencias, laboratorio y radiodiagnóstico, que son esenciales ante cualquier contratiempo médico.
- Tratamientos para distintas adicciones, como alcohol, tranquilizantes, cocaína, heroína, cannabis, opioides, además de adicciones conductuales como la ludopatía, abuso de tecnologías o dependencia emocional.
- Garantía de privacidad y confidencialidad, con suites individuales pensadas para asegurar un entorno de comodidad e intimidad.
Por qué actuar a tiempo puede evitar daños mayores
El alcoholismo encubierto cuenta con la particularidad de que tiende a cronificarse. Durante años suele pasar inadvertido, pero el tiempo consigue que el daño se acumule sin que exista una intervención médica que detenga el deterioro. Por lo general, muchos de los que llegan a los servicios de salud lo hacen con un nivel muy avanzado de afectación física o mental, por lo que las opciones de reversión son más reducidas.
Es preciso hacer ver a los pacientes y a su entorno que el ingreso hospitalario por alcoholismo no implica una derrota, sino que se presenta como una solución eficaz ante ese trastorno. Entre otras cosas contribuye a estabilizar al paciente, efectuar una desintoxicación segura, además de facilitar una base sólida para seguir el tratamiento de manera ambulatoria o en comunidad terapéutica.
Para una recuperación exitosa se hace imprescindible detectar a tiempo las señales del alcoholismo oculto, además de facilitar un entorno clínico especializado y con un equipo multidisciplinar especializado. Este problema con el alcohol no solo se resuelve con voluntad, también precisa en muchos casos de un tratamiento profesional.
La colaboración desarrollada entre Guadalsalus y Vithas permite poner en marcha un una nueva unidad en Valencia donde el modelo asistencial supone un claro ejemplo de cómo la intervención médica integral puede modificar por completo el pronóstico de estos pacientes.
El ingreso hospitalario puede llegar a salvar vidas. Sobre todo cuando el consumo empieza a dominar la vida, el daño no se puede ocultar y la vergüenza y el miedo impiden dar el paso para solicitar ayuda.
Si tú o alguien cercano está sufriendo en silencio una adicción al alcohol, la ayuda médica especializada puede marcar el inicio de una verdadera recuperación. Más información en la unidad hospitalaria para desintoxicación Guadalsalus Vithas.
