BOLSA

La Bolsa cierra la semana con un desplome del 3,83%, la peor segunda semana del año

El resultado semanal empeoró este viernes con la publicación del IPC estadounidense

También ha pesado en el resultado semanal la revisión de las previsiones de crecimiento por el Banco Mundial, la OCDE y el BCE para este año.

La Bolsa española ha bajado esta semana el 3,83%, la segunda peor del año, después de confirmar el Banco Central Europeo (BCE) que subirá los tipos de interés en julio y terminara ese mes las compras de deuda y de que la inflación estadounidense subiera en mayo al 8,6%, nivel de 1981, lo que ha provocado ventas en otros mercados y en muchos sectores, según datos del mercado.

 

También ha pesado en el resultado semanal la revisión de las previsiones de crecimiento por el Banco Mundial, la OCDE y el BCE para este año, así como los elevados niveles de inflación que se mantienen en otros países, como España, que se situó en el 8,7% el mes pasado.

 

El director de Análisis de Inverseguros de Dunas Capital, Borja Gómez, ha comentado a Efe que después de "un inicio relativamente favorable en términos agregados" (el lunes la bolsa subió el 1,3%), esa tendencia se rompió "ayer con la comparecencia del BCE y esa nueva senda de subida de tipos, relativamente agresiva que dibuja la presidenta del emisor europeo, Christine Lagarde, y que evidentemente para los activos de riesgos no es ninguna buena noticia".

 

En el comienzo de este ciclo, el mercado rebotaba (la semana pasada había registrado cinco sesiones consecutivas a la baja) y luego dormitaba mientras esperaba a conocer el mensaje del BCE sobre la aplicación de su política monetaria y los datos del IPC estadounidense.

 

El jueves se anunciaba el alza del precio del dinero por primera vez en once años en la zona euro en un cuarto de punto en julio, el fin de las compras netas de deuda pública y privada ese mes y se aventuraban nuevos aumentos de los tipos de interés en septiembre, lo que inquietaba a los inversores por el importe que se pueda decidir en esa fecha, que dependerá de la evolución de la economía y de la inflación.

 

Además, el BCE recortaba las previsiones de crecimiento de este año para la economía de la zona euro del 3,7% al 2,8% y aumentó su cálculo de la inflación para este año, del 5,1% al 6,8%. Todo esto hacía retroceder a la bolsa el 1,5% ese día.

 

Para Borja Gómez "el efecto macro de la -próxima- subida de tipos y los riesgos de recesión que se vislumbran para 2023 están pesando más" en el ánimo de los inversores, a pesar de que esto beneficiaría a la banca, con gran peso en el mercado nacional, porque debería favorecer sus márgenes, lo que no está sucediendo.

 

También rebajaba las previsiones de crecimiento el Banco Mundial (el PIB planetario crecerá el 2,9% este año, frente al 4,1% calculado en enero) y la OCDE (del 4,1% apuntado en diciembre al 3%).

 

En estos días también se conocía el descenso de la actividad en mayo en el sector servicios en muchos países desarrollados y otros datos, como la caída de la confianza de los consumidores estadounidenses este mes.

 

El resultado semanal empeoró este viernes con la publicación del IPC estadounidense, que apunta a que continuará el endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos e incrementa las dudas de los inversores sobre su afectación en la actividad económica y en los resultados empresariales.

 

Además, el experto de Inverseguros ha apuntado un nuevo factor de incertidumbre, "con esos nuevos cierres en Shanghái, que habrá que ver en el inicio de la semana que entra en qué desemboca", ya que puede incidir de "forma negativa en el crecimiento" y en la inflación por "el mantenimiento de los cuellos de botella" en la cadena de suministros.

 

Todo esto afectaba al mercado de deuda, que ha pasado esta semana del 2,43% al 2,77% (en las dos últimas semanas ha subido 75 puntos básicos) y al euro, que se depreciaba en este período cerca del 2% con el dólar al pasar de 1,072 a 1,052 unidades. El barril de petróleo Brent subía algo más del 1%, de 119,7 a 121 dólares.

 

En cuanto al resultado semanal de las plazas europeas, Milán ha perdido el 7,15%, Fráncfort el 4,83%, París el 4,6% y Londres el 2,86%. Por su parte, Hong Kong ha ganado el 3,43% y Tokio el 0,23%, mientras que en Wall Street el índice tecnológico Nasdaq cedía alrededor del 5,5%, el S&P 500 el 4,8% y el Dow Jones de Industriales el 4,2%.

 

BBVA ha liderado las pérdidas del IBEX esa semana al caer el 13,05%, en parte por la depreciación de la lira turca, Banco Santander ha cedido el 8,89% (cuarto puesto de ese índice), Iberdrola el 4,83% y Telefónica el 3,88%. Han subido Inditex, el 3,81% (segundo puesto del IBEX por ganancias, y Repsol, el 2,14%, tercer puesto del IBEX, por el alza del petróleo y la venta de parte de su negocio.

 

En cuanto al resto de valores del IBEX, la segunda mayor caída ha correspondido a Fluidra, el 10,44%, y la tercera a ArcelorMittal al bajar el 10,29%, mientras que Cie Automotive, que abandonará el IBEX en diez días, ha liderado sus subidas al ganar el 3,79%.