REACTIVACIÓN

Las empresas familiares murcianas impulsan un proyecto para superar la crisis

Compañías de Amefmur, junto a más de 1.300 de toda España, ponen en marcha el movimiento #DamosLaCara

Empresarios y trabajadores de empresas familiares impulsan el movimiento #DamosLaCara. Se trata de una iniciativa para mostrar su compromiso para superar la actual crisis sanitaria y económica. Las compañías que integran la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur) se han sumado ya para colaborar en la recuperación del bienestar y del empleo de su territorio. En todo el país, más de 1.400 compañías y cerca de 1,4 millones de personas integran este movimiento.

 

Los protagonistas son las personas que conforman las empresas familiares, que representan en la Región de Murcia el 92% del tejido empresarial y el 85% del empleo privado. Su fortaleza se plasma en una mayor resiliencia y solidaridad en tiempos de crisis, lo que deriva en un aumento de la longevidad: las empresas familiares sobreviven una media de 33 años frente a los 12 de las no familiares.

 

“Un proyecto de recuperación económica exige credibilidad para que vuelva la confianza. Las necesarias decisiones de las empresas para salvaguardar el empleo requieren estabilidad institucional y solvencia en las decisiones de política económica”, José María Tortosa, presidente de la Asociación Murciana de la Empresa Familiar, cuyas empresas asociadas han participado en esta iniciativa.

 

El movimiento, ciudadano, social y no partidista, nace al inicio de la crisis provocada por la Covid-19. Varias asociaciones territoriales de empresa familiar propusieron visibilizar la actividad de sus socios para mostrar su apoyo ante los problemas sanitarios y económicos locales. Desde entonces, el movimiento ‘Damos La Cara’ no ha dejado de crecer.

 

A todos les une un ADN ligado a la tierra y la vocación de aunar fuerzas para impulsar la iniciativa privada como motor de la actividad económica hacia un futuro sostenible. El Instituto de Empresa Familiar (IEF) y 18 asociaciones territoriales que representan a este colectivo se han sumado a este movimiento para respaldar y recoger esta labor de escucha y trabajo tan necesario en un momento como el actual.

 

Recientemente, el Instituto de la Empresa Familiar y el IESE Business School han hecho público un informe sobre el relanzamiento de la economía española tras la pandemia provocada por la Covid-19, cuya principal conclusión es que la salida de la crisis pasa ineludiblemente por la empresa y por una colaboración público-privada estrecha, en la que primen por encima de todo los intereses generales y en la que se aproveche la experiencia que las empresas han ido acumulando a lo largo de estos meses.

 

El movimiento ‘Damos La Cara’ se origina en las redes sociales y actualmente se agrupa bajo el hashtag #DamosLaCara y una plataforma web (www.damoslacara.com) donde se van publicando testimonios, logros y propósitos de este colectivo. En ella, todas las empresas que quieran sumarse al movimiento lo pueden hacer.

 

Se trata de una iniciativa abierta que quiere reflejar la pluralidad de proyectos de empresas que van desde compañías centenarias que han sido capaces de ir adaptándose a la realidad de cada momento hasta iniciativas innovadoras que apuestan por el desarrollo tecnológico, la sostenibilidad y la internacionalización como vía de crecimiento, manteniendo siempre la raíz y esencia local en su lugar de orige