RSC

La Fundación Trinitario Casanova apoya con equinoterapia a menores víctimas de maltrato

Un grupo de 65 menores mejoran su salud emocional gracias a terapias con caballos, que imparte la Asociación Quiero Crecer de forma pionera en España

 

Un total de 65 menores de edad, víctimas de maltrato psicológico o físico, han mejorado de forma considerable su estado emocional gracias al aumento de sus niveles de sociabilidad, seguridad o autoestima tras participar en las sesiones terapeúticas con caballos que la Asociación Quiero Crecer imparte desde 2015 en las instalaciones del Centro Ecuestre Centauro Quirón (El Valle Perdido, Murcia). 

 

La Asociación Quiero Crecer ha impartido más de un centenar de estas sesiones mediante este programa pionero en España que complementa a las terapias de la psicología tradicional en menores que han sufrido algún tipo de maltrato ya que son hijos/as de víctimas de violencia de género o  menores que directamente han sufrido episodios de violencia intrafamiliar y que en estos momentos se encuentran bajo la tutela de la Comunidad Autónoma de Murcia.  

 

Durante los tres años que la Fundación Trinitario Casanova ha subvencionado con 70.000 euros este programa de equinoterapia, varios grupos de chicos y chicas de diferentes edades han asistido durante un día a la semana a estas sesiones. En ellas, los psicólogos ayudan al menor durante dos horas a desarrollar ejercicios de cuidado e higiene del caballo, volteo terapeútico, equitación adaptada y cuidado del prado.

 

El equipo asistencial de Quiero Crecer ha presentado en varias ponencias los sobresalientes resultados que la equinoterapia ha generado entre niños y jóvenes de hasta 17 años de edad. Según la directora de la Asociación, Mavi Alcántara, "son muchas las mejoras en la conducta del menor maltratado gracias a la gratificación táctil con el animal pero además es palpable la mejora clínica del paciente ya que disminuyen de forma considerable sus niveles de ansiedad y la disforia y se reconduce el miedo y la inseguridad ante situaciones de la vida cotidiana del afectado".

 

Mediante este programa, aseguran desde Quiero Crecer, que han visto a adolescentes que incluso proyectan su futuro en torno a este tipo de terapias con animales pero en general las evaluaciones señalan que en la mayoría de los casos, los menores mejoran cualitativamente con su entorno más cercano aspectos como el respeto, la empatía, la automotivación o la positividad.

 

EQUIPO HUMANO. El equipo de siete profesionales compuesto por psicólogos, fisioterapeutas y técnicos ecuestres, han contado con la inestimable ayuda de tres yeguas y dos caballos; ­­­­Flecha, Lluvia, Rumba, Saleroso y Secreto. Para los psicólogos esta experiencia ha sido única porque en algunos casos había algún equino que había sido expuesto a situaciones de maltrato y que había sido rescatado, por lo que la identificación del menor con el caballo ha sido muy fuerte, en algunos casos, incluso emocionante para los terapeutas por el paralelismo de las historias entre humanos y animales.

 

La Fundación Trinitario Casanova y la Asociación Quiero Crecer han sido pioneros en España al aplicar estas terapias en este tipo de casos. Aunque ya se conocían experiencias anteriores en EE.UU, a partir de este programa, se han difundido en diversas investigaciones de ámbito universitario nacional, la relevancia y beneficios de estos tratamientos complementarios para la salud del menor, la mejora psicológica, el desbloqueo emocional y el conjunto de habilidades sociales que se generan a partir del tratamiento con caballos.