viernes. 21.06.2024

La empresa murciana Túnel de Frío ha iniciado su expansión a la vecina comunidad andaluza, donde en los próximos meses estrenará nuevas instalaciones en la provincia de Sevilla, con el objetivo de abrirse al mercado andaluz.

El nuevo Túnel de Frío estará radicado en el polígono industrial La Isla, en el término municipal de Dos Hermanas (Sevilla), una ubicación estratégica como enclave idóneo para dar servicio a toda Andalucía y que quiere dar respuesta a las necesidades de la gran cantidad de vehículos isotermos que hay en la zona.

Este laboratorio de Túnel de Frío será el segundo de España, tras el que la empresa posee en Librilla (Murcia), que cuenta con dos estaciones de ensayo, lo que permite realizar dos pruebas de forma simultánea.

De esta forma, los transportistas andaluces no tendrán que desplazarse a otras provincias a pasar la revisión obligatoria para poder renovar el Certificado de Autorización para el Transporte de Mercancías Perecederas (ATP).

Para ello, el servicio técnico contará con autorización de la Entidad Nacional de Acreditación ENAC para la verificación de ATP para caja, cisterna o furgón homologados.

Las nuevas instalaciones en Andalucía serán las más modernas del país, pues estarán totalmente automatizadas y contarán con la última tecnología.

Además, se ha realizado una fuerte inversión en innovación, lo que hará que este túnel tenga bastantes ventajas competitivas con el resto de túneles situados en España y Europa. 

Solo nueve comunidades autónomas disponen en la actualidad de túneles de frío: Andalucía, Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid, Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Galicia y Cataluña.

Desde 2021 los remolques isotermos deben someterse a un ensayo de verificación del coeficiente global de transmisión térmica K cuando se alcance una antigüedad de 15 años.

Para afrontar los años de vida que todavía les quedan a los isotermos, Túnel de Frío ofrece su servicio a las empresas primando tanto la calidad como la cercanía, con el objetivo reducir el tiempo que tiene que quedarse la unidad frigorífica parada, lo que disminuye significativamente la pérdida de horas de productividad del remolque.

La prueba busca comprobar la estanqueidad de la caja isoterma del vehículo que transporta las mercancías perecederas para comprobar que no hay pérdidas de frío. El objetivo es certificar que no existen fugas que causen una disfunción en la cadena de frío, con el fin de preservar la calidad de los productos perecederos que se transportan.

La murciana Túnel de Frío inicia su expansión por Andalucía proyectando nuevas...