EUROPADIARIO

La Comisión Europea lanza la campaña Reset the trend para concienciar a los jóvenes sobre el impacto medioambiental de la moda rápida

Solo el 1% del material utilizado en el mundo para fabricar ropa se recicla en nuevas prendas.
5,8 millones de toneladas de textiles se desechan cada año en la UE, 11,3 kilos por persona.

La función más evidente de la ropa es proteger nuestro cuerpo del frío, el viento, la lluvia o el sol. Pero, sobre todo, la ropa nos permite expresarnos: revela el trabajo que hacemos, nuestro equipo favorito o la música que nos gusta.  

Lamentablemente el sector textil, que incluye la ropa, es el cuarto con mayor impacto en el medio ambiente y el cambio climático, después de la alimentación, la vivienda y el transporte. 

El sector tiene un enorme potencial para ahorrar energía, agua, tierra y otros recursos, reducir los residuos y la contaminación y ayudar a luchar contra el cambio climático.  La transformación del sector implicará que diseñadores, fabricantes, minoristas y consumidores actúen juntos para invertir la tendencia y provocar el cambio. 

Como  consumidores, a través de nuestras elecciones diarias, todos tenemos un papel que desempeñar para transformar la moda textil y hacerla más sostenible. Por esta razón la Comisión Europea ha lanzado la campaña Reset the trend (Reinicia la tendencia), en la que se pide a los jóvenes que se conviertan en un modelo a seguir haciendo que la moda rápida deje de estar de moda. 

Estrategia de Textiles Sostenibles y Circulares 

La UE cuenta con una Estrategia de Textiles Sostenibles y Circulares para crear un sector textil más ecológico. El objetivo es un cambio importante dentro de la industria y entre los consumidores, creando todo un nuevo ecosistema sostenible para los textiles a finales de esta década. 

El nuevo enfoque contempla todo el ciclo de vida de los textiles y propone acciones para cambiar la forma en que producimos y consumimos textiles. Significa que todos los productos textiles deben ser duraderos, reparables y reciclables. Se generalizarán los servicios rentables de reutilización y reparación, y los productores asumirán la responsabilidad de sus productos a lo largo de la cadena de suministro.