viernes. 19.07.2024

Investigadores de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) escudriñarán las imágenes obtenidas por el telescopio espacial Euclid, lanzado este mes desde Cabo Cañaveral, para resolver misterios tanto de las galaxias más lejanas como la propia Vía Láctea, en la que se observarán como nunca antes los llamados objetos ultrafríos, para cuyo estudio son fundamentales los instrumentos de infrarrojo con que cuenta esta misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) en la que participa la UPCT.

Los objetos astronómicos de menor masa y, por lo tanto, más fríos y más débiles, resultantes de la formación estelar se conocen como objetos ultrafríos. Sus masas son inferiores a una décima parte de la masa del sol. Estos objetos astronómicos son de particular interés, ya que incluyen tanto estrellas de muy baja masa que fusionan hidrógeno lentamente, como enanas marrones, que tienen una masa insuficiente para sostener la fusión de hidrógeno en sus núcleos,  enfriándose con el tiempo, además de planetas extrasolares, cuyas atmósferas están empezando a estudiarse desde hace pocos años. 

Enanas marrones 

“Estos objetos ultrafríos son importantes para comprender la evolución y el comportamiento de los sistemas estelares”, explica el catedrático de la UPCT Antonio Pérez Garrido. “Debido a su baja masa, temperatura y luminosidad, su estudio proporciona información valiosa sobre las etapas tempranas de la formación estelar, las condiciones extremas en entornos astrofísicos y las rutas de enriquecimiento químico de la galaxia”, detalla.

“Las enanas marrones, en particular, son objeto de gran interés en la astronomía debido a sus propiedades únicas. Son consideradas ‘estrellas fallidas’ ya que no lograron acumular suficiente masa para iniciar la fusión nuclear de hidrógeno y convertirse en estrellas verdaderas”, añade el investigador del grupo de Astrofísica y Materia Condensada de la Politécnica de Cartagena.

“Los instrumentos infrarrojos del telescopio nos van a permitir hacer un estudio sistemático de estos objetos, de cuya naturaleza se conoce aún muy poco, sobre todo de aquellos de baja metalicidad, que nacieron en los estadios iniciales de nuestra galaxia”, señala el responsable en la UPCT del  grupo de trabajo sobre objetos de la Vía Láctea del proyecto Euclid.

El grupo participa también en una propuesta de observación temprana en Euclid, de las primeras que realizará la misión, en la que se van a caracterizar unos 25 candidatos a objetos de masa planetaria, “astros que están flotando en el espacio sin orbitar alrededor de ningún otro objeto. Se cree que su número podría ser superior al número de estrellas, pero por su debilidad apenas se conocen unos pocos”, indica el catedrático, que imparte docencia en la Escuela de Telecomunicación de la UPCT y descubrió en 2015 un exoplaneta gigante.

En esta explotación científica de la misión también participan investigadores del Instituto Astrofísico de Canarias y del Centro de Astrobiología del CSIC, además de científicos de otros países integrados en el ‘Milky Way and Resolved Stellar Population Science Working Group’ de Euclid. Esta línea de trabajo se enmarca dentro del proyecto ‘Enanas marrones y exoplanetas: completando los modelos evolutivos’, con referencia PID2020-120052GB-I00 y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (MCIN/AEI/10.13039/501100011033), del que Antonio Pérez Garrido es el investigador principal.

La UPCT también estudiará con las imágenes de esta misión las galaxias más alejadas de la Vía Láctea y misterios del Universo como la materia oscura, en un proyecto liderado por el profesor de la Politécnica de Cartagena Anastasio Díaz.

Además, investigadores de la UPCT coordinados por el investigador Rafael Toledo han participado en el desarrollo de módulos de la unidad de control de uno de los instrumentos de observación de este telescopio espacial.

La UPCT busca en la Vía Láctea objetos ultrafríos: estrellas y planetas desconocidos