martes. 20.02.2024

El uso de microorganismos en los cultivos agrícolas puede reducir el uso de fertilizantes, plaguicidas y herbicidas, además de no contaminar el suelo y aumentar hasta un 10% el número de frutos y un 30% el peso de frutas y hortalizas, lo que mejora su calibre comercial.

 

Esta es una de las principales conclusiones de la tesis doctoral defendida en la Universidad Politécnica de Cartagena por el doctor Joaquín Ignacio Martínez Moreno, que ha obtenido la calificación de sobresaliente cum laude y que es fruto de tres años de experimentación en fincas de maíz y melón de Yéchar, en Mula, y Palma del Río, en la provincia de Córdoba.

 

Según ha informado a Efe la UPCT, el resultado de esta investigación es claro: "cultivos más sostenibles por sus beneficios medioambientales y económicos".

 

El nuevo doctor, concejal de Cs en el ayuntamiento de Molina de Segura, defiende la utilización de bacterias para facilitar la absorción de los nutrientes puesto que a través de la fertilización biológica se reduce el uso de fertilizantes minerales, por lo que se minimiza la cantidad de nitratos que llegan al suelo y a las aguas, explica Martínez Moreno.

 

La tesis “Estudio del efecto de la aplicación de Pseudomonas fluorescens en las propiedades del suelo y la dinámica de nutrientes en los cultivos de maíz y melón”, dirigida por los doctores Lola Gómez y José Alberto Acosta, del área de Ingeniería Agroforestal de la UPCT, evidencia también el beneficio económico de esta agricultura sostenible ya que el uso de estas bacterias reduce la cantidad de fertilizantes empleados en el cultivo e incrementa la producción y el peso de los frutos.

 

El trabajo de Martínez Moreno, egresado de la Escuela de Agrónomos de la UPCT, profundiza en la problemática medioambiental de la fertilización química, que ha servido de base para el desarrollo de la normativa a nivel nacional reflejada en el RD 999/2017 en el que se establecen las condiciones de inclusión de los microorganismos como elementos fertilizantes, delimitando las dosis y las condiciones de ensayos que deben de cumplir los compuestos comerciales para poder registrarse como fertilizantes, debiendo demostrarse para cada cultivo, al igual que ocurre con los productos fitosanitarios.

 

Las investigaciones se han desarrollado dentro de una de las líneas de trabajo del Grupo de Gestión, Aprovechamiento y Recuperación de Suelos y Aguas (GARSA) de la UPCT, centrada en el uso de microorganismos para la mejora de suelos y crecimiento de plantas.

 

El grupo GARSA trabaja en diferentes líneas, todas enfocadas a la mejora ambiental y entre las que destaca el desarrollo de sistemas de cultivo encaminados hacia una agricultura sostenible, con los proyectos Diverfarming y Asociahortus.

 

Otras líneas de investigación van dirigidas hacia la sostenibilidad en la gestión de explotaciones porcinas, desarrolladas en las cátedras con Cefusa, Agroporc y el Ayuntamiento de Fuente Álamo; en la descontaminación de suelos degradados como los trabajos de los depósitos mineros de La Unión y los suelos industriales de Hondón en Cartagena; o nuevos sistemas de cultivo eficientes y sostenibles para frutos secos en seto con Synergynuts.

El uso de bacterias logra cultivos más productivos y sostenibles