PROTESTAS

Miles de personas del sector agro de la Región 'toman' Madrid para decir ¡basta!

La cita ha teñido de naranja las calles de la capital con los chalecos que portaban agricultores, ganaderos, regantes, pescadores, cazadores y gentes del mundo del toro

El secretario general de COAG, el murciano Miguel Padilla, ha destacado que han venido a "pedir respeto" para el campo porque "no es posible que se tomen medidas en lo rural desde un despacho con ojos urbanos".

Los convocantes de la masiva manifestación en defensa del mundo rural celebrada en Madrid han dicho "basta" al Gobierno y han pedido ayudas urgentes al sector para asegurar su viabilidad, tras asegurar que esta movilización será solo el comienzo si no se les escucha.

 

Los manifestantes, llegados en unos 1.500 autobuses de toda España, han lanzado un sos al Ejecutivo de Pedro Sánchez. No ha faltado la delegación de la Región con las Cooperativas Agro-alimentarias, las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA, así como Proexport, entre otros.

 

También han participado la Federación Española de Caza, los criadores de toros de lidia y los regantes, además de la coalición que varias de ellas forman en la Alianza Rural, se han unido para reivindicar la importancia del sector en el panorama económico y social de España y reivindicar "futuro para el campo".

 

En declaraciones a los medios han detallado el motivo por el que han salido a la calle en esta jornada con tractores, rehalas de perros de caza, caballos, ruido de trompetas y globos.

 

"El campo ha venido a decir basta ya de que nos chuleen desde el Gobierno y de que pongan en riesgo la alimentación y el trabajo de muchas personas", ha afirmado el presidente de Asaja, Pedro Barato.

 

Barato ha apuntado que si el Gobierno no atiende a los requerimientos del sector rural es porque es un "irresponsable" y que esta manifestación "no es el fin", sino "el comienzo de buscar las soluciones al mundo rural".

 

El secretario general de COAG, el murciano Miguel Padilla, ha destacado que han venido a "pedir respeto" para el campo porque "no es posible que se tomen medidas en lo rural desde un despacho con ojos urbanos", además de reclamar un "plan de choque urgente" para hacer viable la rentabilidad de las explotaciones".

 

Padilla ha solicitado que se intervenga en el precio de la energía, los combustibles y la materia prima, porque se están "arruinando", que se flexibilice la Política Agraria Común (PAC) y se acabe con la especulación.

 

En la misma línea se ha expresado el secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, quien ha exigido que se acabe con la especulación porque los precios se han disparado. Ramos ha reclamado que se cumpla la ley de la cadena alimentaria para que los productores agrarios no puedan vender por debajo de lo que les cuesta producir.

 

El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias, Ángel Villafranca, ha hecho hincapié en que no es posible que un sector que produce alimentos para toda España y Europa esté en números rojos. "Necesitamos herramientas que nos faciliten seguir alimentando a la población", ha insistido.

 

El presidente de los regantes agrupados en Fenacore, Andrés del Campo, ha señalado que el futuro del campo está en el regadío y en la biotecnología. En ese sentido, Del Campo ha pedido mejores condiciones para su trabajo y ha acusado al Gobierno de un "extremismo ecológico" que se impone a las demandas del campo.

 

Desde Alianza Rural, su presidente, Fermín Bohórquez, ha remarcado que el campo está en una situación "crítica" y que esta manifestación va a marcar "un antes y un después" en la búsqueda de soluciones a sus problemas.

 

También ha participado en la marcha la Real Federación Española de Caza, cuyo presidente, Manuel Gallardo, ha denunciado que el Gobierno realiza una "política anticaza y está entregado al ecologismo y al animalismo", perjudicando a un sector que es "generador de oportunidades en el mundo rural".

 

Finalmente, por parte de la Unión de Criadores del Toro de Lidia (UCTL), su presidente, Antonio Bañuelo, ha defendido que su sector está dejado de lado por las autoridades y hundido por la "asfixia ideológica de unos políticos que desconocen el mundo rural y a su gente".