FUNDACIÓN SÉNECA

Hasta 30.000 euros de ayuda a los investigadores de la Región

Se podrán solicitar hasta el 23 de septiembre

María Isabel Fortea: "el objetivo de estas ayudas es que "los resultados de la investigación regional no se queden en el cajón. Queremos que pasen del laboratorio al mercado".

La Comunidad mantiene abierta la nueva convocatoria de ayudas para los investigadores de la Región de Murcia, una iniciativa lanzada por la Fundación Séneca, que ayuda a los investigadores de la Región a transformar sus resultados en productos, servicios o empresas de base tecnológica y acceder así al mercado.  

 

La directora general de Investigación e Innovación Científica, María Isabel Fortea, aseguró que “la convocatoria permitirá a los investigadores desarrollar prototipos, conseguir patentes, realizar estudios de mercado y alcanzar las certificaciones necesarias para que los resultados de investigación puedan ser llevados al mercado en el menor tiempo posible, gracias a esta iniciativa del Programa Regional de Apoyo a la Transferencia y Valorización del Conocimiento y el Emprendimiento Científico 2021”. 

 

Estas ayudas, dotadas con un importe máximo de 30.000 euros por solicitud, contribuyen a fortalecer los procesos de transferencia de conocimientos y emprendimiento desde las universidades y organismos públicos de investigación de la Región y se podrán solicitar hasta el 23 de septiembre. 

 

Los proyectos objeto de ayuda tendrán una duración inicial de 12 meses y deberán estar dirigidos a cubrir las primeras etapas del proceso innovador, seleccionando aquellos resultados de investigación ya identificados como susceptibles de interés para las empresas o ya valorizados en una primera fase, con el fin de avanzar en la cadena de valor, reducir el tiempo de llegada al mercado e incrementar el potencial comercial de las tecnologías generadas en los grupos de investigación la Región. La iniciativa prueba de concepto cuenta para este año con un presupuesto de 451.142 euros. 

 

María Isabel Fortea destacó que el objetivo de estas ayudas es que “los resultados de la investigación regional no se queden en el cajón. Queremos que pasen del laboratorio al mercado, que se comercialicen y que finalmente contribuyan al desarrollo económico de la propia universidad y de la Región”. 

 

La primera convocatoria apoyó 26 proyectos y la segunda 17 que actualmente están en desarrollo. Entre otros, se ha financiado una nariz electrónica capaz de reducir de una semana a un día el análisis para establecer la vida útil y la posible contaminación de las salsas u otros alimentos envasados por levaduras, un kit para detectar celiaquía y sistemas inteligentes para la autorregulación del tráfico.