José Ángel Díaz, 'Empresari@ del Mes' de marzo de Murcia Diario
Hace unas semanas el ayuntamiento de Cartagena le rindió homenaje poniendo su nombre, José Ángel Díaz Beltrán, a un paseo del polígono industrial Cabezo Beaza, en la nueva zona verde habilitada entre las avenidas Luxemburgo y Bruselas, un homenaje con el que se reconoce su trayectoria en el ámbito empresarial de Cartagena.
Díaz, ha demostrado desde hace décadas una gran visión empresarial y compromiso con el desarrollo económico de la Comunidad. Además, ha participado en el dinamismo del tejido asociativo y económico de la Región de Murcia, desempeñando durante años un papel activo como vicepresidente de COEC, así como en la Cámara de Comercio de Cartagena. Pero sobre todo, su figura está también ligada a uno de los símbolos más destacados de la identidad cartagenera: el asiático, y que a lo largo de los años ha mostrado una especial predilección por esta bebida tradicional, contribuyendo a su difusión y puesta en valor como seña de identidad de la ciudad.
Murcia Diario lo ha nombrado 'Empresario del Mes' de marzo y Díaz atiende sus preguntas:
-José Díaz es un comercio centenario en Cartagena que abrió sus puertas en 1898. Siempre ha sido un referente en el suministro de productos para la hostelería, comprometidos con la calidad y un servicio excepcional. ¿Cómo ha evolucionado la empresa desde su nacimiento y cómo es actualmente?
José Díaz es una empresa eminentemente familiar con la cuarta generación ya incorporada. Nació como un bazar en 1898 donde se vendían productos de la época, siempre relacionados con el mundo de la vajilla y el menaje. A lo largo de estos 128 años nos hemos ido adaptando a la evolución y las circunstancias del mercado.
-¿Cuáles son los valores de la empresa?
De nuestros padres recibimos una educación basada en valores tradicionales: ética, seriedad, honradez, esfuerzo, austeridad y sobre todo una gran cultura del trabajo.
-Usted, aunque se ha retirado de la primera línea, está al frente de la presidencia del Grupo, una empresa familiar de varias generaciones, líder en su sector. ¿Cuál es la clave del éxito?
No tirar nunca la toalla, utilizar las herramientas que hacen que las empresas funcionen y se perpetúen: Una buena estructura societaria. Un buen protocolo familiar. Preparar a las nuevas generaciones que se van a incorporar y dejarles hacer. Rodearse de buenos profesionales. De esta manera nos equivoquemos lo menos posible, aunque de los errores y de las situaciones difíciles, también se aprende.
-¿Cómo se compagina la gestión empresarial cuando la empresa es familiar?
“Familia empresa, empresa familia”, esto es así, aunque hay que limitar mucho este concepto, las reuniones del consejo de administración las hacemos solo los hermanos, se discute, se discrepa y al final se hace lo que más conviene. Ya estamos planteando la incorporación de nuestros hijos, que vayan cogiendo el relevo del compromiso y el mando.
-¿Qué consejo le daría a las nuevas generaciones de empresarios?
Los que tenemos la suerte de tener relevo generacional, partimos de un camino ya recorrido, aunque no significa que sea más fácil. Para los nuevos emprendedores, en estos tiempos tan complicados, les pediría cautela, que no se dejen llevar por falsas ilusiones que a veces provoca el éxito, que no se rindan ante la adversidad.
-¿Qué les diferencia de la competencia?
La incorporación de talento y tecnología, ha sido fundamental para la situación actual de la empresa. Estamos haciendo grandes proyectos de cocinas e instalaciones llave en mano, que algunas necesitan hasta dos años de preparación, planificación y diseño, para esto lo fundamental es ganar la confianza del cliente, de esta manera un buen proyecto te lleva a otro, de forma que la empresa va creciendo.
-En José Díaz empezaron especializándose como comercio de referencia de menaje y textil… después regalos, hostelería, y hoy ya ofrecen todo un completo servicio de equipamientos para bares, residencias, restaurantes, incluso proyectos globales en los que hay diseño, formación, servicio técnico… ¿Hacía donde caminan en el futuro?
El futuro va en esta dirección, el servicio integral al cliente, con calidad, rodeándose del mejor equipo de profesionales y las mejores marcas del mercado.
-¿Qué pasos han dado en José Díaz para traspasar fronteras en su negocio?
Fundamentalmente no conformándonos con lo fácil y lo que tenemos cerca. Nosotros históricamente, desde mi abuelo y mi padre, hemos ido a buscar el producto a su origen. Mi abuelo y mi padre, en su época, se iban un mes a comprar mercaderías a las fábricas de Asturias y Cataluña, mercaderías que luego llegaban en tren hasta nuestra empresa. A nuestra generación nos ha tocado ir a ferias internacionales y a fábricas en Alemania, Italia, Inglaterra y Francia. También nos incorporamos al grupo de compras más grande de España 'Ibecotel Crisol', participando activamente en sus órganos de gobierno y gestión, importando de mercados como China, Tailandia, Turquía, etc.
-Ustedes han patentado la copa del asiático, ¿Cómo nació esta idea?
De una situación complicada, cuando cierran todas y digo todas las fábricas de vidrio en España, tuvimos que ir a fabricar la copa al extranjero, esto no fue fácil, nos exigían unas cantidades inasumibles para nuestra empresa, se denomina “gran producción”, pero conseguimos que una nos hiciera el gran favor de hacernos una producción de 125.000 unidades. que aunque nos supuso un gran esfuerzo, nos permitió mejorar la calidad y abaratar el precio. Fue cuando pudimos lanzar un proyecto que teníamos en la cabeza, “La caja del café Asiático”. Como nos supuso una gran inversión, creímos conveniente protegernos con varias patentes. A partir de este momento el asiático es cuando empieza a tener el auge actual: rutas del asiático, receta, estaciones en todas las grandes ferias de gastronomía de España, etc.
-Hablando de la actualidad empresarial en Cartagena ¿Qué opina del relevo que se producirá en breve en la presidencia de la patronal COEC?
Creo que es bueno que en las instituciones, incluso en la política, haya renovación periódica, esto las enriquece y las hace más populares, el inmovilismo no es bueno.
-¿Cuales son a su juicio los problemas que más agobian a la pequeña y mediana empresa?
Todos!! Las políticas actuales van directamente a la línea de flotación de las pymes, parece que están hechas para que desaparezcan, especialmente las microempresas de menos de cinco trabajadores. Es inasumible la presión fiscal, la legislación laboral y el intervencionismo que tenemos. Tenemos que competir con nuevas formas de comercio donde hay muchos vacíos en cuanto a fiscalidad, horarios, campañas de rebajas, garantías, etc.
-¿Qué asuntos cree que necesita Cartagena para despegar económicamente, qué temas pendientes lastran su crecimiento?
Uno de los pilares de la economía cartagenera es el turismo y sin embargo no estamos dotándonos de las infraestructuras necesarias para que sea así, no hay tren ni se le espera, para llegar por carretera tenemos autopistas de peaje, al abrir la ronda nueva se va a notar algo de mejoría, pero llega muy tarde, necesitamos un aeropuerto con más destinos de origen. A ver si tenemos suerte y esto va cambiando.
-¿Qué papel juega la responsabilidad social en José Díaz?
Nuestra familia siempre ha estado implicada en la sociedad, participando en instituciones como AECC, Astus, Aidemar, Manos Unidas, Cáritas, etc. Hemos escuchado a todo el que ha venido a vernos y siempre hemos colaborado con todos proporcionalmente. También se nos ha reconocido.
-Ahora tiene más tiempo libre, ¿en qué lo emplea?. ¿Cuáles son sus aficiones?
Sigo siendo consejero de la empresa y estoy en contacto con mis hermanos e hijos a diario, un empresario nunca se desvincula de algo que el ha ayudado a crear. También intento cuidarme, entreno un par de veces por semana, practico deportes, camino bastante y sobre todo ayudo con mis nietos en todo lo que puedo. También tengo muchos compromisos a los que intento corresponder.
-¿Hace poco la ciudad de Cartagena le dedicó un paseo en el polígono industrial Cabezo Beaza, qué ha sentido con este homenaje?
Ha sido un honor, algo inimaginable para un pequeño empresario del comercio como yo. Javier Gómez Vizcaíno y yo, fuimos presidentes del polígono y de ahí viene este reconocimiento. A lo largo de mi vida profesional e institucional, he aprendido a respetar y a querer a la gente que me ha rodeado, creo que así la vida es mejor, por lo que he cosechado muchos y muy buenos amigos, a los que quiero de corazón y me siento orgulloso.
-¿Cómo valora sus más de 50 años como empresario y defendiendo el comercio?
Como empresario ha sido muy difícil, muchas horas, muchos sinsabores, mucho sacrificio para la familia. También hemos tenido buenos momentos, disfrutado de un bienestar y las alegrías de muchos éxitos compartidos con familia, hermanos e hijos. Como defensor del pequeño comercio, no ha sido fácil, he recibido grandes decepciones, nunca se nos escucha ni se nos valora y sin embargo somos el alma de las ciudades, el servicio al cliente, la verdadera capilaridad de la economía y el primer escalón del emprendimiento.