Consideraciones y reflexiones sobre la campaña de cítricos 2017/2018

Un año más, los operadores del sector citrícola español nos enfrentamos a una campaña marcada por dos factores fundamentales que son la gran calidad de los agrios y, especialmente, su enorme dimensión internacional que lo ha conducido a estar presente en todo el mundo.

 

Si analizamos el comienzo de esta campaña, nos encontramos que está teniendo una demanda comercial muy activa y dinámica, que sin duda, es una nota muy positiva, tanto para los productores como para las empresas comercializadoras. No obstante, sigue estando pendiente la necesaria unificación de la oferta que sigue siendo uno de nuestros principales caballo de batalla junto a la consabida ausencia de campañas de promoción.

 

Es evidente que necesitamos una reorganización en el sector citrícola español, en el que la piedra angular debe ser la unión de los productores, para que podamos conseguir genera un mayor valor añadido en nuestras exportaciones a los mercados internacionales. Al mismo tiempo, nos podemos olvidarnos que es muy importante que forjemos alianzas con otros países y así poder iniciar una óptima colaboración profesional, que repercute positivamente en nuestra actividad profesional.

 

Dentro del mismo contexto, debemos seguir trabajando y apostando por la internacionalización agroalimentaria, la innovación en el sector, la aplicación de políticas de investigación y desarrollo, así como no debemos olvidarnos tampoco de la Responsabilidad Social Corporativa, que ahora más que nunca, debe estar presente en nuestras empresas.

 

Queda mucho trabajo por realizar en nuestro sector, pero lo más importante, es trabajar para que nuestros cítricos tengan una excelente expansión internacional, que la misma venga acompañada por buenos precios, y lo que es todavía más importante, seguir abanderando con prestigio el liderazgo comercial que tiene los cítricos españoles en el exterior, y que sigan gozando del gran nivel de seguridad alimentaria que los caracteriza, y que son admirados en todos los rincones del mundo. Esta es la mejor filosofía para poder seguir haciéndolos rentables y muy competitivos comercialmente hablando.

 

Al mismo tiempo, no podemos olvidarnos de la preocupación que tenemos con un bien tan escaso como es el agua, y que esto ha supuesto que no se tengan  “tantos” calibres grandes como en temporada pasada, pero que tanto la calidad como la cantidad está garantizada para los clientes.