martes. 16.04.2024

¿Para quién es el futuro?

¿Para quién es el futuro?- Photo-Geralt
¿Para quién es el futuro?- Photo-Geralt

Muchas veces me preguntan a quién va dirigido este tipo de servicios. Interim, part-time, freelance, consultor, fractional y así hasta un sinfín de términos que podrían definir esta modalidad de trabajo. En cualquier caso, este es el futuro. En primer lugar, por lo económico que resulta, y después porque da acceso a un equipo de alto valor que la mayoría de CEOs de compañías que facturan más de 1 millón de euros ni siquiera se lo llega a plantear (la mitad porque cree que no tiene acceso y la otra mitad porque cree que no lo necesita).

Y este es precisamente el estándar de nuestro target. Es decir, si estás pasando por una situación en la que tu gestoría presenta impuestos, el equipo administrativo se encarga de «picar» facturas (sin menospreciarlo, lógicamente) y en la que, después de utilizar multitud de herramientas y software para intentar cuadrar la contabilidad internamente, no tienes claro qué sucede en tu empresa, eres el candidato ideal.

El porqué es bien sencillo. Cuando nuestros clientes contratan nuestros servicios están ahorrando la inversión que supone la incorporación de un empleado a tiempo completo a quien, muy probablemente (lo hemos comprobado en infinidad de casos diferentes), le sobrará tiempo para hacer su trabajo. Nuestro servicio, además de ser más económico, resultará más rentable a corto, medio y largo plazo. Al final, si optimizamos los recursos y profesionalizamos la estructura, con las mismas personas y financiación lograremos que la compañía haga más, vendiendo más. Y eso se suele traducir en un 20-30% de ahorro neto.

La mayoría de nuestros clientes están cansados de tener que lidiar con el aspecto financiero, que o bien no entienden, o bien no quieren entender. Muchas veces están hartos de esperar que la gestoría cumpla esta función (también hay que entender el coste de la asesoría, da para lo que da) y, como nos decían hace poco, lo que quieren es «centrarse en su trabajo, confiar en que la caja de la empresa esté bien gestionada y tener un reporting semanal, mensual, trimestral y anual para ser ágiles». Al final es una cuestión de confianza y de establecer una relación directa con la dirección general, que en muchos casos cambia a lo largo del proceso y entonces toca volver a empezar.

Hoy en día ya hay países muy importantes, como EE. UU. o Dubai, por ejemplo, que demandan este tipo de servicios. De hecho, algunas de sus empresas los contratan en remoto, incluso con proveedores españoles -En Scharpf esperamos entrar en ese selecto grupo en un futuro no muy lejano…- Es un valor añadido que da un empujón a la pyme, corazón de las economías de todos los países desarrollados, y que brinda un apoyo cercano a ese cliente que bastante tiene con lidiar cada día con los problemas del negocio como para, además, tener que llegar a casa y revisar si la contabilidad es correcta.

Si te sientes identificado, no dudes en ponerte en contacto con nosotros; estaremos encantados de atenderte y analizar tu caso.

¿Para quién es el futuro?