domingo. 25.09.2022

Ever Given: el daño en el comercio global ya está hecho

Tras casi una semana de esfuerzos e incertidumbre, el pasado 29 de marzo el enorme carguero Ever Given fue finalmente reflotado y desencallado en el Canal de Suez, pero los expertos advierten que los efectos secundarios en las cadenas de suministro y los costos de envío podrían durar meses.

 

El Ever Given, uno de los portacontenedores más grandes del mundo, se atascó en la parte sur del canal el pasado 23 de marzo, paralizando una de las rutas comerciales más transitadas del mundo.

 

El impacto inicial fue alarmante. Dado que alrededor del 13% del comercio mundial pasa por el Canal de Suez, la compañía alemana de seguros y servicios financieros Allianz estimó que una semana de cierre costaría al comercio mundial entre 6.000 y 10.000 millones de dólares.

 

Ante el bloqueo, muchos barcos reaccionaron modificando su ruta por el sur de África, sumando de 10 a 14 días más a su travesía hasta su destino, pero según los datos de S&P Global, había 370 barcos esperando a que se despejara el paso por el canal.

 

El Ever Given fue reflotado tras una compleja operación de dragado que incluyó el despliegue de dos poderosos remolcadores, una palanca de 400 m para liberar la parte delantera del barco y una marea alta oportuna.

 

Desde entonces, comenzó a reanudarse el paso marítimo hasta que el pasado sábado, cinco días después de haber reflotado el buque, las naves que habían quedado en espera ya habían conseguido pasar.

 

Sin embargo, las principales navieras y expertos en logística internacional, advierten que es probable que los efectos secundarios de este bloqueo continúen mucho después de que el tráfico del canal vuelva a la normalidad, por lo que lo sucedido afectará al bolsillo de millones de personas.

 

De hecho, la naviera Maersk emitió un comunicado el mismo lunes advirtiendo que las interrupciones y retrasos en los envíos podrían tardar semanas o meses en resolverse, ya que lo sucedido tiene un efecto dominó sobre las cadenas de suministro.

 

Del mismo modo, la aseguradora Allianz señala que las consecuencias del bloqueo a medio plazo serán todavía más graves.

 

Combinando el incidente de Suez con otros shocks de la cadena de suministro desde principios de 2021, incluidos problemas de disponibilidad de contenedores y escasez de semiconductores, la aseguradora estima un impacto directo de 230.000 millones de dólares en el comercio mundial.

 

Como consecuencia inmediata, los tiempos de entrega de los proveedores asiáticos para Europa se han alargado más que durante el pico de la pandemia en 2020, a la vez que los costes aumentan al haber menor disponibilidad de productos intermedios, lo que afecta en gran medida a la industria de automoción, entre otras.

 

Entre las commodities, el carbón, el acero o el arroz, que también se importan desde Asia, están del mismo modo sufriendo complicaciones en el suministro.

 

Por otro lado, es previsible que los fletes marítimos aumenten, dado que temporalmente hay menos barcos disponibles al haberse visto bloqueados en el Canal de Suez y al haber demanda acumulada.

 

Esto sucede en un contexto en el que los fletes ya son altos debido a la falta de contenedores vacíos en China.

 

El año pasado, a raíz de la pandemia, pudimos comprender la fragilidad de las cadenas de suministro globales modernas acostumbradas a depender de pocos proveedores muy deslocalizados. Ahora, el problema parece ser la dependencia de rutas comerciales muy demandadas.

 

Esto pone de manifiesto una vez más la necesidad de reorganizar ciertas cadenas de suministro, diversificando proveedores y localizaciones geográficas, a ser posible más cercanas.

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