martes. 16.04.2024

El turismo internacional pierde 129.000 millones de dólares en viajeros chinos

Los viajeros chinos, una vez el motor del gasto en viajes al extranjero, han optado por viajar menos al exterior desde que el país reabrió sus fronteras a comienzos de 2023 debido a la pandemia de Covid-19.

undefined

En el último trimestre de 2023, los vuelos origen China se situaron alrededor del 60% de los niveles de 2019. Eso representa una recuperación mucho más lenta que en Estados Unidos o Reino Unido, algo que ha decepcionado al sector de viajes internacional.

Los viajeros chinos realizaron 170 millones de viajes fuera de sus fronteras en 2019, según el Instituto de Investigación de Turismo de China. Los 248.000 millones de dólares que gastaron en billetes de avión, alojamientos y marcas de lujo representaron el 14% del gasto mundial en viajes al extranjero, según datos del Consejo Mundial de Viajes y Turismo.

Esta contracción del turismo chino ha borrado 129.000 millones de dólares en el turismo global, siendo una pérdida que se siente en Asia, Europa y EE.UU., principales destinos. La red de rutas aéreas internacionales de China se ha reducido en un 43% y cuarenta y cinco destinos extranjeros ya no cuentan con vuelos directos con el gigante asiático.

Probablemente, la principal razón es el deterioro de la economía china, que lleva a sus ciudadanos a optar por viajes domésticos o más económicos, pero los imperativos políticos del presidente Xi Jinping también tienen su responsabilidad: con la economía en dificultades, los funcionarios chinos intentan incentivar el turismo nacional, añadiendo compras libres de impuestos en la isla de Hainan, por ejemplo, e incentivando programas culturales como festivales de música. 

No obstante, hay destinos que el gobierno sí está promoviendo, como es el caso de Arabia Saudita, socio clave en la nueva Ruta de la Seda y en detrimento de otros destinos tradicionales como Taiwán, por lo que el factor geopolítico también está influyendo sobre las preferencias de viaje de los ciudadanos chinos.

Actualmente, hay un 70% menos de rutas a Taiwán que antes de la pandemia, con ciudades chinas como Tianjin y Kunming que ya no tienen servicio. Las diferencias sobre el estatus de la isla han aumentado las tensiones, intensificadas por las elecciones en Taiwán del mes pasado, cuyo partido ganador pretende alejarse aún más de China. 

Esta fricción política ha frenado el esfuerzo de Taiwán por reanudar los tours grupales bidireccionales con China continental, con una caída del turismo aún más pronunciada durante el Año Nuevo.

Otro país que ha sido buen destino del turismo chino es India, que con un potente ascenso económico y con mayores ambiciones geopolíticas, está siendo visto por China como una amenaza. A pesar de los largos lazos históricos, una frontera compartida y un sector de la aviación en crecimiento en ambos países, ya no hay vuelos directos.

Por otro lado, las aerolíneas de Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, por ejemplo, ya no pueden atravesar Rusia, lo que hace que los vuelos con Asia sean más largos, costosos y menos atractivos.

Muchas aerolíneas extranjeras que volaban a China antes de la pandemia han reasignado aviones a otras rutas, lo que tiene implicaciones para los turistas chinos a la hora de elegir destinos.

Antes de la pandemia, 17 ciudades chinas estaban conectadas con 20 destinos en Estados Unidos y Canadá a través de vuelos directos, pero, a día de hoy, se han reducido a la mitad.

En Europa, la tendencia es similar: más de una cuarta parte de las ciudades europeas que tenían vuelos sin escalas a China ya no tienen acceso directo.

Como destinos beneficiaros se encuentran países en Oriente Medio y África, donde empresas chinas están realizando proyectos de infraestructura, y el mercado nacional: ciudades costeras como Sanya, donde el surf ha ganado popularidad, y la provincia occidental del Tíbet, donde las ventas de billetes de avión y las reservas de hotel se multiplicaron por 17 en octubre respecto al mismo mes de 2022.

En última instancia, los analistas esperan que para 2027 China recupere su posición como el mercado de origen más grande para los viajes al extranjero.

Los visitantes chinos también pueden viajar sin visa o con visas sin coste a una lista cada vez mayor de países como Malasia, Tailandia y Corea del Sur, mientras que China ha eliminado los visados para los ciudadanos de Francia, Alemania, Italia y España, entre otros. 

Para 2025, el Consejo Mundial del Viaje y el Turismo prevé que el gasto en viajes salientes de China aumentará un 21% respecto a los niveles de 2019, un aumento mayor que en Estados Unidos, el líder actual. Para 2033, se espera que se duplique respecto a los niveles de 2019.

El turismo internacional pierde 129.000 millones de dólares en viajeros chinos