GALARDONES

El CEBAS se hace con el premio ‘Transferencia de Tecnología’ del CSIC

Imagen de familia de los galardonados en los II Premios de Transferencia y Emprendimiento del CSIC. (CSIC)
El Grupo de Mejora de Genética de Frutales del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura ha sido reconocido en estos II Premios de Transferencia y Emprendimiento 2025 por sus investigaciones con nuevas variedades de almendro, albaricoquero y ciruelo.

El Grupo de Mejora de Genética de Frutales del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS) ha sido galardonado en los 'II Premios de Transferencia y Emprendimiento 2025' del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la modalidad de ‘Transferencia de Tecnología’, por sus investigaciones con nuevas variedades de almendro, albaricoquero y ciruelo.

El Grupo de Mejora de Genética de Frutales desarrolla programas de mejora en tres especies frutales: almendro, albaricoquero y ciruelo. El premio le ha sido concedido por la obtención, el registro y la comercialización de las nuevas variedades de estas especies obtenidas por los investigadores.

Las nuevas variedades, que se obtuvieron mediante mejora genética clásica por cruzamientos intervarietales, han resuelto problemas importantes de la producción en estos cultivos y presentan aspectos innovadores que las hacen más competitivas que las variedades tradicionalmente cultivadas.

Las variedades de almendro de floración extra-tardía y auto-compatibles son una novedad frente a las tradicionales variedades de floración temprana y auto-incompatibles, y están permitiendo la expansión del cultivo a zonas muy frías, escapando a las heladas. Las variedades de cáscara blanda suponen una oferta novedosa frente a las tradicionales de cáscara dura.

En el caso de las variedades de albaricoquero son auto-compatibles, de elevada calidad de fruto y resistentes al virus de la sharka, frente a las tradicionales que son susceptibles de infectarse, lo que permite su cultivo en las zonas de producción afectadas por la enfermedad. Además, las bajas necesidades de frío de las nuevas variedades les permiten ser cultivadas en zonas muy cálidas.

Las nuevas variedades de ciruelo japonés, obtenidas en colaboración con el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (Imida), se adaptan mejor a zonas cálidas que las tradicionales por sus bajas necesidades de frío, y destacan por su atractiva coloración con pulpa roja y una elevada calidad gustativa. Una de ellas es auto-compatible, lo que permite su cultivo monovarietal.