El nuevo modelo de transporte público de Murcia, anunciado desde la pasada legislatura, ha salido este lunes a licitación con un precio global de 731,5 millones de euros para los próximos diez años, de los que el ayuntamiento aportará 303 millones, mientras que los 428 restantes los recibirá la futura concesionaria a través de la explotación del servicio.
Nuevas tarifas, más líneas y un menor tiempo de espera
Este nuevo modelo de transporte público, ha recordado el concejal de Movilidad, José Francisco Muñoz, triplicará los recursos que se vienen destinando a este servicio, lo que permitirá ampliar y renovar la flota municipal, que llegará a los 168 autobuses, así como aumentar las líneas y las frecuencias de paso, reduciendo los tiempos de espera.
Así, l nuevo modelo se articulará en torno a 50 líneas diurnas y 9 nocturnas que vertebrarán el municipio y darán respuesta a las necesidades de barrios y pedanías.
Entre las mejoras se encuentra la reducción media del 10% de los tiempos de viaje, haciendo así que los trayectos sean más rápidos.
Las 1.540 expediciones diarias del nuevo modelo permitirán ofrecer a murcianos y visitantes un mejor servicio, frecuencias y horarios, que se traducirán en un menor tiempo de espera para los usuarios en la parada.
Una vez implementado este servicio, los autobuses recorrerán 8.743.089 kilómetros al año, distancia equivalente a 218 vueltas a la Tierra.
Entre las novedades del nuevo sistema, se unificarán las tarifas en un bono único, tanto para el centro como para las pedanías, se crearán tarifas especiales para jóvenes y niños (que viajarán gratis hasta los 7 años) y se digitalizarán los sistemas de pago y adquisición de billetes, simplificando el sistema de tarifario, que ahora cuenta con 20 precios diferentes y pasará a solo 7 tarifas.
Estos precios se van a fijar en una nueva ordenanza, todavía pendiente de aprobación, si bien Muñoz ha insistido en que se han diseñado a la baja.
También se recupera el servicio nocturno con nueve líneas que conectarán el centro con las pedanías los fines de semana, y se pondrá en marcha un servicio de transporte a demanda en zonas rurales.
El servicio se articulará en torno a dos grande ejes: la Gran Vía y la avenida de La Fama, por las que discurrirán el grueso de los autobuses, y se crearán nueve intercambiadores para facilitar los transbordos, que serán gratuitos, tanto entre autobuses como entre el bus y el tranvía, en puntos clave como la plaza circular, la estación de ferrocarril de El Carmen, la plaza de Castilla, el entorno de la Arrixaca, el campus de Espinardo de la UMU, la Glorieta de España, la Alameda de Colón y el hospital Reina Sofía.
Se promoverá además la movilidad entre pedanías con siete líneas que conectarán las diferentes localidades sin necesidad de pasar por el centro de Murcia como hasta ahora.
Centros atractores
Con el objetivo de que los ciudadanos puedan llegar de forma rápida y cómoda a su destino se han mejorado de forma importante las conexiones con centros atractores como universidades, hospitales, la estación del Carmen o el Polígono Industrial Oeste, teniéndose además en cuenta los horarios de entrada y salida de estos centros para adaptar el servicio a las necesidades de sus usuarios y trabajadores.
Así, el Campus de Espinardo estará conectado con Murcia con autobuses cada 10 minutos y contará con lanzaderas que le conectarán con El Palmar o el Barrio del Carmen en sólo 20 minutos.
Además, este centro universitario estará conectado con todas las pedanías del municipio con un máximo de 1 trasbordo, igual que sucede con el Campus de los Jerónimos de la UCAM.
Las empresas interesadas en prestar este servicio tienen un plazo de dos meses desde este lunes para presentar sus ofertas y, una vez adjudicado el contrato, tendrán un periodo de transición de nueve meses, por lo que el nuevo modelo de transporte no estará en servicio, al menos, hasta finales de 2026 o principios de 2027.
