El Tesoro Público español celebrará esta semana la última subasta de septiembre, que será de bonos y obligaciones del Estado y, que además, será la primera después de que el Banco Central Europeo (BCE) decidiera mantener los tipos de interés en el 2 % por segundo mes consecutivo.
El BCE, que se reunió este jueves, consideró que el nivel en el que se encuentran los tipos de interés es adecuado, ya que prevé que la inflación se estabilice en torno al 2% a medio plazo.
Por ese motivo, no espera bajar las tasas a no ser que la situación cambie de forma considerable, aunque reiteró que tomará las decisiones sobre los tipos de interés en cada reunión, y según los datos económicos.
En este contexto, y a la espera de la reunión de política monetaria que celebrará esta misma semana la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), de la que se espera un recorte de tipos de interés, el Tesoro celebrará el jueves una nueva puja.
En ella, ofrecerá bonos a tres años, unas obligaciones a diez años, y otras a treinta.
Esta misma semana, el organismo apeló al mercado con una puja de letras a tres y nueve meses de las que colocó 2.526,2 millones de euros, con una demanda de más de 5.000 millones.
El interés marginal se situó por debajo del 2 % en ambos casos. En las letras a tres meses fue del 1,920 %; y en las de nueve, del 1,979 %.
