INSERCIÓN LABORAL

Jesús Abandonado 'encontró trabajo' para 155 personas en 2022

Más de 6.200 usuarios han aprendido nuevas habilidades de la mano de Jesús Abandonado.
Jesús Abandonado ofrece numerosas opciones a sus usuarios, como los programas ‘Mixto de Empleo y Formación’, con la colaboración del SEF.

Jesús Abandonado atendió a más de 300 usuarios en situación de exclusión social a través de su Centro de Empleo y Formación, logrando un total de 155 inserciones laborales en 2022. Estos son algunos de los datos extraídos de la memoria del área Social de la fundación, un documento que ha sido publicado recientemente por la entidad. 

“Promover y favorecer la integración de los colectivos más vulnerables es uno de los principales objetivos que guían nuestras acciones, razón por la que desarrollamos distintas iniciativas para que todas las personas a las que atendemos puedan alcanzar una inserción sociolaboral plena”, ha destacado el presidente de la organización, José Manuel Martínez Tomás, quien agradeció “el apoyo del tejido empresarial murciano”.

Para contribuir a la consecución de este fin, Jesús Abandonado ofrece numerosas opciones a sus usuarios. Entre ellas, los programas ‘Mixto de Empleo y Formación’, con la colaboración del SEF; ‘Tejiendo Futuros’ —cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) en un 60% en el marco del Programa FSE+2021-2027 de la Región y en un 40% con fondos del Instituto Murciano de Acción Social—; e ‘Incorpora’, en coordinación con la Obra Social de Fundación La Caixa.

Una de las novedades que la entidad puso en marcha el año pasado fue la apertura de los puntos formativos ‘Incorpora’ (PFI), donde los participantes pudieron desarrollar aptitudes y conocimientos que les ayudasen a mejorar sus posibilidades de encontrar un empleo. En su conjunto, los usuarios visitaron 55 compañías que colaboran con los diferentes programas.

Otro de los datos más relevantes que refleja la Memoria Social 2022 es el número de personas atendidas en el Centro de talleres de Recuperación Personal.

Desde su apertura hace un año, más de 6.200 usuarios han aprendido nuevas habilidades en distintos ámbitos, como la carpintería, cestería, artesanía o el arte dramático, siendo este servicio una de las piedras angulares de la labor de la fundación. Las herramientas que encuentran en este espacio contribuyen a su recuperación personal y en sociedad, fomentando hábitos y rutinas saludables.

La fundación atiende a colectivos en situación de exclusión social o en riesgo de estarlo de manera individualizada, continuada e integral, a través de un equipo multidisciplinar formado por más de 80 profesionales, entre trabajadores sociales, educadores, psicólogos, psiquiatras, terapeutas, enfermeros, auxiliares, formadores, orientadores, prospectores laborales, etc.