martes. 04.10.2022

Cuando pensamos en que el invierno se acerca, lo primero que pensamos, siempre, siempre, siempre, es lo mismo: ‘Tenemos que tener cuidado con la calefacción’. Y es que puede llegar a ser nuestra mejor amiga en medio de temperaturas bajo cero, durante esos días de viento, lluvias y oscuridad. Pero también es cierto que, cuando nos llegan las facturas, se puede convertir en nuestra peor enemiga.

 

En algunos puntos de España las temperaturas pueden llegar a bajar por debajo de 0 y, en según qué zonas, la sensación térmica también puede bajar ¡hasta límites insospechados! Sin duda alguna tenemos que abrigarnos mucho más cuando salimos a la calle, pero también tenemos que adaptar nuestra casa a la situación y aclimatar el hogar para el invierno. La calefacción es sin duda nuestra mejor herramienta, pero tenemos que tener cierto cuidado cuando hacemos uso de ella; pausarla durante las horas en las que no estamos en casa y utilizarla tan solo para calentar la casa.

 

¿Cómo mantener el calor con los ventiladores de techo?

Mantener el calor que genera la calefacción es fundamental. Una de las opciones más factibles para conservar el calor puede ser hacer uso de nuestro ventilador de techo durante el invierno para sacarle el rendimiento que merece también en esta época del año. La mayoría de ellos cuentan con función verano/invierno y se pueden utilizar tanto en los días de calor como en los días más fríos. Esta función inversa hace que las palas impulsen el aire hacia el techo y desplace el aire caliente hacia los laterales, bajando hasta el suelo. Este proceso además permite calentar la habitación ahorrando la energía generada por la calefacción. Sin lugar a dudas una opción sostenible y ecológica que nos repercutirá en la factura.

 

Cuando el aire caliente sube hasta el techo, el ventilador hace posible que se complete el proceso por toda la estancia y el calor se mantenga, sin hacer más uso de la calefacción. Además, la opción del ventilador de techo en invierno consigue mover el aire sin causar brisa, lo que también hace que se consiga ventilar las habitaciones sin ninguna molestia. Esta combinación puede llegar a suponer un ahorro en calefacción de hasta un 30%, algo que notaríamos a la hora de pagar gas y luz. Y es más, un ventilador de techo consume hasta un 60% menos de energía que los ventiladores clásicos de pie.

 

Y es que durante las semanas más difíciles del invierno, es más que probable que las facturas de gas y luz se disparen. Según un informe de Intrum, la mitad de los españoles dispone de menos de un 20% de su sueldo tras pagar todas las facturas. Contra todo pronóstico, pagar el recibo de la luz nos cuesta un 70% más que hace diez años, al igual que el gas natural, que también está en sus máximos niveles desde el año 2015. Esta combinación de calefacción y ventilador de techo es una de las mejores maneras de ahorrarnos algo de dinero durante los meses de más frío del año.

Frío en invierno: cómo los ventiladores de techo ayudan a ahorrar calefacción
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