martes. 16.08.2022
RSC

La Fundación Trinitario Casanova apoya las terapias con caballos en menores

La entidad y la Asociación Quiero Crecer renuevan su compromiso para aplicar tratamientos de equinoterapia a niños y jóvenes de entre 6 y 17 años que han sufrido episodios de violencia doméstica.
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Un grupo de más de 50 menores de edad de la región de Murcia, que han sufrido algún tipo de episodio de violencia intrafamiliar, han mejorado de forma considerable su salud emocional gracias a las terapias que ofrece la Asociación Quiero Crecer y la Fundación Trinitario Casanova en las instalaciones del Centro Centauro Quirón.

 

A través del convenio renovado hasta 2018 por ambas instituciones, se garantizará que estos menores mejoren su bienestar psicológico y físico, adaptándose mejor a su contexto tanto familiar como educativo. Mediante el programa de Fortalecimiento de los procesos atencionales y del autocuidado a través de la equinoterapia, los niños y jóvenes refuerzan su confianza y recursos personales, algo fundamental para poder superar traumas y bloqueos emocionales.  

 

La presidenta de la Asociación para el Desarrollo de la Salud Mental de la Infancia y la Juventud, Quiero Crecer, Concha López Soler, ha asegurado que los beneficios para estos menores son de gran valor como acompañiento a las terapias tradicionales que ayudan a los menores a mostrar mayor apertura y motivación al proceso terapeútico donde se refuerzan aspectos como la autonomía, responsabilidad, autoestima, autocontrol, planificación estratégica, habilidades sociales y  resolución de problemas.

 

Desde la Fundación Trinitario Casanova, su vocal y portavoz, María Dolores Casanova, ha destacado que, después de tres años de su aplicación pionera en España en 2015, este programa de intervención sigue generando resultados muy beneficiosos ya que en estas terapias el caballo sirve de herramienta para que los menores aprendan a controlar impulsos y agresividad, además de crearse un vínculo especial con el caballo y el resto del grupo de participantes.  

 

Dentro de esta fase, los niños realizan actividades fisioterapéuticas y psicomotrices en las que se usan como herramienta las propiedades físicas del caballo, como el movimiento, el ritmo y el calor.

 

Por otra parte, también se aplica el volteo terapéutico, consistente en el tratamiento psicosocial y psicoeducativo que se lleva a cabo con el animal; y finalmente, se enseña a los niños la equitación tradicional pero orientada al deporte y el ocio, adaptando cada caso según sus necesidades pedagógicas y físicas. De este modo se consigue usar la equitación como medio de integración.

 

Además, el programa cuenta con actividades en el medio natural para fomentar el conocimiento del entorno, de tal forma que los menores participan en actividades en la naturaleza, cuidado de los animales, huerto, reciclaje y paseos a caballo por el entorno natural.

 

En cuanto a los beneficios físicos, este tipo de terapias incrementa la actividad física y mejora las habilidades motoras, el equilibrio y la coordinación, disminuyendo el estrés, la tensión arterial y la frecuencia cardíaca.

 

La Fundación Trinitario Casanova apoya las terapias con caballos en menores
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