El pasado 25 de abril tuvo lugar la Asamblea General de la Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia (Fecoam), donde se analizaron los desafíos reales a los que se enfrenta el sector agro en todos sus niveles. Un sector que es clave para la economía regional y que demanda seguridad hídrica y la resolución de los problemas de absentismo y relevo generacional que están afrontando, además de una situación internacional compleja que está provocando un aumento disparado en los costes de producción, entre otros aspectos como la creciente presión burocrática o la falta de herramientas para combatir las plagas.
Para abordar todas estas cuestiones, en Murcia Diario hemos tenido la oportunidad de charlar con el presidente de la Federación, Santiago Martínez.
- Para comenzar, ¿cuántas cooperativas componen actualmente Fecoam?¿Qué papel van a jugar en el futuro de la agricultura y la ganadería?
La Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia (Fecoam) está compuesta actualmente por 72 entidades agroalimentarias de la Región de Murcia, las cuales aglutinan a su vez a más de 22.000 agricultores y ganaderos, generando más de 45.000 puestos de trabajo.
La producción de las cooperativas de Fecoam representan el 62% de la producción agraria regional. Además, el 60% del empleo de la economía social está concentrado en las cooperativas agrarias, y el 26% de las ventas de toda la industria agroalimentaria regional son de cooperativas. Estas entidades facturaron el año pasado más de 1.500 millones de euros, exportando más del 80% de su producción. Por otro lado, la participación de las mujeres trabajadoras en cooperativas supera en 10 puntos porcentuales a la que tiene la industria agroalimentaria en la Región de Murcia.
Con estos datos, podemos afirmar sin lugar a dudas que las empresas del sector agroalimentario que producen y exportan bajo el modelo cooperativo desarrollan un papel clave como motor de empleo, garantes de cohesión social y desarrollo rural, plenamente capaces de seguir garantizando la soberanía alimentaria de toda la sociedad.
Las cooperativas son el futuro de la agricultura y la ganadería, no solo en la Región de Murcia, sino en toda España. Por otro lado, el incremento de los costes, de la burocracia y la carga normativa a todos los niveles, con nueva legislación y certificaciones para poder operar aplicables al sector, hace que para el pequeño y mediano agricultor sea prácticamente inviable ir por libre. Quien no esté integrado en una cooperativa lo tiene francamente muy complicado.
- ¿Dónde consideran ustedes como Federación que van a estar las claves para que el sector crezca?
El sector agro en general, y las cooperativas en particular, está creciendo y salvando obstáculos desde hace 100 años que comenzaron a instaurarse, y más recientemente, cuando entramos en la por entonces Comunidad Económica Europea. Es cierto que ahora mismo hay una especie de tormenta perfecta con los conflictos bélicos en Ucrania e Irán, los aranceles de Estados Unidos, la reforma de la PAC post-2027, con los recortes previstos o el problema de la subida de los costes o el precio del gasoil agrario. Hay una situación complicada, pero no tenemos la menor duda de que el sector está preparado para afrontar todos estos retos y poder seguir produciendo y siendo competitivos. Llevamos diez décadas abriendo nuevos nichos de mercado, creciendo, internacionalizando la producción, consolidando la expansión en otros continentes fuera de la Unión Europea, innovando, desarrollando nuevas variedades. Y lo que es más importante, allí donde hemos entrado, nadie a conseguido echarnos, lo que demuestra que somos competitivos y con los mejores productos, con la mejor calidad.
Y ahí es donde las cooperativas juegan un papel clave, como el único salvavidas de los pequeños y medianos agricultores ante los mercados globales. Otra de las claves para que el sector siga creciendo, además de la apertura de nuevos mercados, es la mejora del control de procesos, continuar ahondando en los avances tecnológicos, así como establecer y desarrollar nuevos productos.
- Pasemos a hablar de los retos. ¿Están aumentando los costes de producción? ¿Qué se puede hacer para paliar estas subidas?
Como comentaba al principio, ahora mismo los costes de producción para el sector están disparados debido al impacto de la situación internacional actual y los diferentes conflictos bélicos. Los insumos y costes de producción de productores y ganaderos se ven muy afectados debido a esto y a los continuos vaivenes en cuando a comercio internacional y aranceles se refiere, la firma de nuevos acuerdos comerciales con Australia o Mercosur, o la escasez de mano de obra, entre otros asuntos.
A esto hay que añadir también la creciente presión burocrática y la falta de alternativas ante la retirada de productos fitosanitarios. El sector primario en su totalidad reclama facilidades para seguir produciendo, facilitando las gestiones del día a día, reduciendo la burocracia, por ejemplo. Debemos seguir produciendo alimentos para toda la sociedad y producir de manera sostenible medioambientalmente, pero también económicamente y socialmente.
Si por ejemplo nos quitan las herramientas para combatir las plagas, y no se sustituyen por otras, genera un problema muy grave. Todos esto suma para que aumenten los costes, aunque el agricultor y ganadero trate por todos los medios de no repercutir la subida en los consumidores. Pero igual que tenemos revisiones e inspecciones de trabajo, debería investigarse por qué ese salto tan brutal desde que los alimentos salen de un almacén de fruta, bien sea empresa o bien sea cooperativa, hasta que llega al consumidor con un 250% o 300% y hasta un 800% de margen comercial. Eso no es justo. Y los alimentos van a seguir subiendo, por lo tanto, ese tema debería ser revisado con una lupa por quien corresponde.
Hemos demostrado que somos imprescindibles. Un país que no sea autosuficiente no puede sobrevivir. Y muy importante también la mejora de la coordinación entre cooperativas y empresas, estableciendo sinergias e iniciativas y proyectos comunes.
- La falta de seguridad hídrica es una de las grandes problemáticas actuales para agricultores y ganaderos, y ello lleva automáticamente a pensar en el recorte del travase Tajo-Segura planteado por el Gobierno central. ¿Qué opinión tiene Fecoam al respecto?
Necesitamos seguridad hídrica para seguir produciendo. Hablar de agricultura en la Región de Murcia es hablar de agua. El Trasvase Tajo-Segura ha generado mucha riqueza, mucho empleo y mucha estabilidad a muchísimas personas. Hemos demostrado que somos la región más eficiente a la hora de gestionar el agua, no solo a nivel nacional, sino a nivel mundial.
Los planes del Gobierno central de recortar en un 50% los envíos de agua del Trasvase Tajo-Segura para los regadíos de la Región de Murcia nos aísla hídricamente, y supondrá la pérdida de miles de puestos de trabajo.
Esto será una catástrofe, que si se une al cierre de los acuíferos de la cuenca del Segura sin ninguna alternativa nos convertirá en una región dormitorio. Pero este desastre afectará a toda la sociedad, no solo a las cooperativas o a las empresas del sector primario. Con este recorte previsto, que no está justificado técnicamente, para 2027, se acabará con la continuidad del modelo productivo de la Región de Murcia, afectando a miles de familias.
Desde Fecoam insistimos una vez más que es absolutamente prioritario consensuar un plan transversal entre todas las administraciones, regional, nacional y europea, para dotarnos de seguridad hídrica, y que este sector estratégico como es el agro pueda seguir produciendo.
- Otras de las grandes trabas son la falta de relevo generacional y el absentismo. ¿Qué soluciones propone para ambas?
Vamos a garantizar ese futuro del campo. Hay que ser positivo, es indudable que hay muchas personas que se quieren incorporar al sector y hay que facilitarle esa entrada de la mejor forma que se pueda. Desde Fecoam hemos trabajado y lo seguimos haciendo con las administraciones a nivel local, con el Gobierno regional y el central aportando ideas, respuestas.
Hay que apoyar el mundo cooperativo, no hay otra solución. Fecoam ha puesto en marcha numerosas iniciativas para facilitar ese relevo generacional, porque consideramos un desafío crucial el proceso de incorporación al sector de personas capaces de coger el relevo, aportando nuevas ideas y una visión innovadora, que responda a las exigencias de futuro y asegure la sostenibilidad, la competitividad de la agricultura, además de la seguridad alimentaria y la preservación del paisaje rural. Hemos desarrollado en este sentido iniciativas como la gestión común de tierras, o el proyecto Innoland para solucionar el problema de abandono de tierras.
El relevo generacional es un objetivo estratégico y prioritario. Pero no puede haber relevo si no existe una coordinación entre todos, sumando todos esfuerzos en la misma dirección con medidas y actuaciones concretas. Las cooperativas y sus socios, y las diferentes administraciones locales, regionales, nacionales y europeas deben jugar un papel impulsor en base a la innovación y la investigación para mejorar las actuaciones, ser más eficientes y lograr que los jóvenes vean que las explotaciones agrícolas son atractivas, rentables y que tienen estabilidad. Sumando también a las entidades financieras, este debe ser un esfuerzo conjunto.
El absentismo y la falta de mano de obra, son, junto al relevo generacional, otro de los grandes desafíos actuales del sector. La falta de mano de obra afecta especialmente al sector agroalimentario y al medio rural, el cual sufre un éxodo imparable. Este es un problema que amenaza al futuro del sector. las cooperativas, por su dimensión social y su capacidad de articulación en el territorio, están en una posición estratégica para liderar soluciones conjuntas que compatibilicen competitividad, calidad del empleo e integración social.
Desde Fecoam lanzamos un servicio para ofrecer cobertura legal a personas extranjeras que vayan a prestar servicios en las fincas de nuestras cooperativas y de sus socios. Por otro lado, es vital buscar soluciones a los largos periodos de bajas médicas de los trabajadores que suponen un elevado coste directo económico para las entidades del sector. Reiteramos la necesidad de mejorar y simplificar el proceso médico y burocrático de las bajas médicas. Y también promover y agilizar los trámites para la contratación en origen de los trabajadores para almacenes y campo para poner fin a la falta de mano de obra no especializada.
- Entre todos estos obstáculos, surge uno nuevo: el conflicto en Oriente Medio. ¿De qué forma está afectando al sector agro en la Región de Murcia?
Como hemos comentado, está afectando en la subida de costes e insumos, y sobre todo al gasoil agrícola. Continuamos reivindicamos ante el Ministerio un aumento del importe de devolución del impuesto de hidrocarburos en el gasóleo B, así como la modificación de la disposición adicional decimoquinta de la Ley 34/1998 del sector de hidrocarburos para dar seguridad jurídica a las cooperativas en la actividad de suministro de carburante. Respecto a los mercados, continuaremos trabajando para seguir abriendo nuevos nichos que palien los que ahora mismo están cerrados debido al conflicto bélico.
- ¿De quién es la responsabilidad de conseguir que las empresas del sector agroalimentario regional aumenten su competitividad?
Es obviamente una responsabilidad compartida entre las entidades del sector primario, como las cooperativas agroalimentarias, que son punta de lanza y vanguardia a la hora de hablar de innovación y de la triple sostenibilidad económica, social y medioambiental que hablábamos antes, y de las administraciones públicas, promoviendo y fomentando medidas de apoyo al sector, o simplificando trámites.
Por nuestra parte desde Fecoam continuaremos otras cuatro décadas más avanzando junto a las administraciones y los agricultores y ganaderos para conseguir los resultados que la agricultura, la ganadería, todo el campo y toda la sociedad, en definitiva, necesitan.
- ¿Qué perspectivas de futuro a corto y medio plazo tienen desde la Federación? ¿Alguna petición o algo que nos puedan adelantar?
Somos optimistas por naturaleza. Entre todas las cuestiones que están sobre la mesa, seguimos reivindicando disponer de una partida de fondos propios para el sector agrario. Es una reclamación que llevamos tiempo con ella, el que se incluya en los presupuestos anuales de la Comunidad Autónoma fondos destinados a la implementación de medidas de mejora en el sector agroalimentario, y en especial del mundo cooperativo. O fomento de la concentración de la oferta, establecer sistemas de incentivos o financiación singular para las cooperativas, y un mayor apoyo a las entidades reconocidas como cooperativas, bien priorizándolas en los criterios de selección en la concesión de ciertas ayudas o establecer medidas fiscales.
También está dentro de los objetivos transversales de la federación para la mejora del sector el habilitar medidas de apoyo rápidas ante situaciones climatológicas excepcionales que permitan implementarse de forma casi automática para paliar su efecto negativo, o establecer un plan integral a largo plazo para el secano.
O el seguro agrario, facilitando el acceso a la contratación de esta herramienta de gestión de riesgos, tan necesaria para el sector, a través de un aumento de la partida económica y una subvención que sea extensible a todas las líneas de seguro.
Asimismo, se debe facilitar por ejemplo la incorporación al sector de energías alternativas o reconocer a las explotaciones agrícolas como cesionarias de créditos de carbono, de forma que puedan ser vendidos en el mercado a empresas para compensar sus emisiones. Es imprescindible que el sector disponga de la información sobre el procedimiento para ello.
Todo esto son cuestiones que llevamos reivindicando desde hace tiempo, a las que es necesario dar respuesta.
