Juan Marín recibe la llamada de Murcia Diario para comunicarle que ha sido elegido ‘Empresario del Mes’ de mayo en pleno viaje a Oslo, Noruega, de visita para “estar cerca” de los clientes, nos dice. Y es que hoy Cricket-Campo de Lorca se ha convertido en una de las empresas del sector agro puntera, no solo en la Región, o en nuestro país, sino también dentro y fuera de Europa.
En corto
-Lugar de nacimiento: Lorca (Murcia), pedanía de Tercia
-Edad: 58 años (nacido el 25 de junio de 1966)
-Estado civil: Casado, padre de tres hijos
-Profesión: Empresario. CEO de Cricket-Campo de Lorca
-Aficiones: El pádel y el senderismo son mis dos grandes vías de desconexión activa. Pero donde realmente recargo pilas es en las escapadas, que me permiten reconectar con lo importante y disfrutar del tiempo compartido
-¿A dónde me escaparía?: A mi casa en La Puebla de Don Fadrique, un lugar que siempre me hace sentir en paz, o a Formentera, donde me encanta perderme con mi mujer.
-¿Qué no soporta?: La envidia y la mediocridad
-¿Qué busca en las personas?: Compromiso, capacidad para trabajar en equipo y alineación con los valores del grupo
-¿Qué cambiaría de la sociedad actual?: La apatía y el estado de adormecimiento de la sociedad ante la situación general que vivimos y que es muy preocupante.
-¿Cómo desconecta?: Dedicando tiempo a mi familia y descubriendo rincones nuevos en los que disfrutar con mi gente.
-¿Quién es Juan Marín?: Un agricultor convencido y orgulloso de su trabajo, defensor incansable del sector hortofrutícola y firme creyente del valor del equipo
En largo
¿Qué es para usted el campo?
El campo es mi origen, mi vida y la de los míos. Crecí en una familia de agricultores en Tercia, y desde muy joven entendí que la agricultura no es solo una profesión, sino una forma de vida que enseña valores como el esfuerzo, el arraigo, la paciencia y el respeto por la tierra. A mí me gusta decir nunca debes olvidar tus orígenes y has de volver a ellos cuando hay momentos de dudas o incertidumbre.
¿Cómo de importante es el cliente para usted?
El cliente es el centro de nuestra actividad. Como suelo decir, “hay que producir aquello que se vende, no vender lo que produces”. Escuchar y adaptarse a las necesidades del mercado es fundamental para ofrecer productos de calidad y mantener relaciones comerciales sólidas.
¿Qué papel juega la internacionalización en un sector como el hortofrutícola?
Es clave. La internacionalización nos permite diversificar mercados, reducir riesgos y aprovechar oportunidades globales. Desde FEPEX, PROEXPORT y EUCOFEL, trabajamos para abrir nuevos mercados y fortalecer la presencia de nuestros productos en el extranjero.
¿Imagino que a eso ayuda y mucho la presencia en las ferias internacionales?
Sin duda. Ferias como Fruit Attraction, Fruit Logistica, el reciente Congreso de AECOC, son plataformas esenciales para establecer contactos, conocer tendencias y promocionar nuestros productos. Aunque la pandemia alteró su celebración, seguimos apostando por estos encuentros para impulsar nuestras exportaciones.
¿Qué nuevos mercados se plantean abrir en Cricket - Campo de Lorca?
Estamos explorando oportunidades en mercados como Asia y Canadá. La diversificación es esencial para adaptarnos a las cambiantes demandas globales y garantizar la sostenibilidad de nuestras operaciones. Sin olvidar nunca el exigente y cada vez más potente mercado nacional.
¿Teme que los aranceles de Trump supongan un problema para el comercio exterior?
Los aranceles y barreras comerciales siempre son una preocupación. En el caso de una de las empresas del grupo, Caprichos del paladar la preocupación es mayor porque hay una importante relación comercial con USA. Sin embargo, confiamos en que el diálogo y las negociaciones internacionales permitan superar estos obstáculos y mantener el flujo comercial.
Volvamos la vista atrás. ¿Cuándo y cómo empezó todo?
Desde joven, combiné mis estudios con el trabajo en la entonces incipiente empresa familiar. Creí en el brócoli como un cultivo con futuro para la zona del Guadalentín y por tanto para nosotros y afortunadamente no me equivoqué, supuso un revulsivo siendo clave para nuestro crecimiento. Con el tiempo, asumí responsabilidades en la empresa y me involucré en asociaciones sectoriales, entendiendo la importancia de la unión para defender nuestros intereses.
¿Le pasó alguien el testigo?
Mi madre ha sido una figura fundamental en mi vida. Ella junto a mi padre me han enseñado el negocio. Con más de 80 años, sigue activa en la empresa y me ha enseñado valores como la dedicación, el respeto y la importancia de cada miembro del equipo. Ellos llevan la búsqueda de la excelencia en su ADN.
Brócoli, coliflor, alcachofa… ¿Cuál es su producto estrella?
El brócoli es uno de nuestros productos más representativos. Hemos trabajado intensamente en su promoción a través de la Asociación + Brócoli,y en mejorar su calidad, posicionándolo como una hortaliza de referencia en muchos mercados. Aunque estamos reconocidos en la familia de las brasicas y para nosotros tiene un valor especial la alcachofa. Llevamos muchos años apostando por el cultivo de la variedad Blanca de Tudela. Un cultivo que precisa de agricultores muy conocedores de las dificultades agronómicas de su cultivo. La variedad Green queen ha irrumpido también con fuerza. Pero siempre abiertos al desarrollo de nuevas variedades.
Ustedes trabajan con el IMIDA en líneas de investigación para descubrir nuevas variedades de productos hortícolas. ¿Qué andan buscando?
Buscamos variedades más resistentes, con mejor sabor y adaptadas a las condiciones climáticas actuales. La colaboración con centros de investigación es esencial para innovar y ofrecer productos que satisfagan las demandas del consumidor.
¿Qué papel juegan la sostenibilidad y la innovación en su empresa?
Son pilares fundamentales. Implementamos prácticas sostenibles y tecnologías innovadoras para reducir nuestro impacto ambiental y mejorar la eficiencia en la producción. En este momento, estamos ilusionados con el uso de la inteligencia artificial en la tecnificación de la recolección.
Además, participamos en iniciativas pioneras como el programa Biodiversity Grow, desarrollado junto a Quality & Adviser, S.L. y la Universidad Politécnica de Valencia, que aplicamos en nuestras fincas. Este programa nos permite avanzar en la mejora continua de la sostenibilidad del modelo productivo, fomentar la biodiversidad funcional del entorno agrícola y reducir progresivamente el uso de pesticidas. Evaluamos cada finca y almacén de confección en relación con los tres pilares de la sostenibilidad -ambiental, económica y social- asegurando la trazabilidad y la custodia responsable de la producción.
Estamos comprometidos con una agricultura verdaderamente sostenible, y les invito a conocer cualquiera de nuestras fincas para comprobarlo en primera persona.
Ustedes han aplicado la tecnología también para ahorrar agua de riego…
Sí, hemos adoptado sistemas de riego altamente eficientes y tecnologías de vanguardia que optimizan el uso del agua, un recurso vital y escaso en nuestra región.
Precisamente por ello y siendo consciente de la transcendencia de la búsqueda de soluciones a un problema que nos acompaña ya demasiado tiempo, acepté el reto de presidir la Comunidad de Regantes de Lorca, formar parte de la Junta de Gobierno del SCRATS, y liderar COGRIDAM, la entidad que agrupa a las comunidades de regantes abastecidas por la desaladora de Águilas.
Estamos implicados desde la Comunidad de Regantes de Lorca, en proyectos como LIFE H2OLOCK, que permite cubrir balsas agrícolas para evitar evaporación y generar energía solar, mejorando tanto la eficiencia hídrica como la energética. Son desafíos clave en un sector donde la innovación no es una opción, sino una necesidad diaria.
¿Cuál es su reflexión sobre el recorte en el trasvase Tajo-Segura? ¿Qué consecuencias cree que tendrá para el sector y la economía regional?
Lo diré claramente: el recorte del trasvase es una agresión directa contra la agricultura del sureste español y contra el futuro de esta tierra. El trasvase no es una comodidad ni un privilegio, es una infraestructura vital e irrenunciable para el presente y el futuro del regadío. Sin él, muchos agricultores, como nosotros, se verán abocados al cierre de explotaciones, al abandono del campo y, en muchos casos, a la emigración forzosa.
Como presidente de la Comunidad de Regantes de Lorca he dicho y mantengo que este recorte es un error político y técnico que rompe el equilibrio hidrológico nacional y pone en jaque la seguridad alimentaria, el empleo y el desarrollo económico de toda una región.
Defenderemos con firmeza su mantenimiento, porque aquí no se trata de ideologías, sino de supervivencia.
¿Hay soluciones alternativas al trasvase?
Se han explorado opciones complementarias como la desalinización, que sin duda tiene un papel importante y permanente en la cuenca del Segura. Pero no podemos engañarnos: ninguna alternativa es tan eficiente, económica ni sostenible a gran escala como el trasvase.
No existen aún infraestructuras suficientes para sustituirlo, ni energética ni logísticamente. Por tanto, su continuidad es imprescindible si queremos garantizar un modelo agrícola moderno, tecnificado y respetuoso con el medio ambiente.
¿Cómo de importante es la logística en un sector como el suyo de la fruta y la verdura fresca?
Es absolutamente clave. La frescura y calidad de nuestros productos dependen de una logística eficaz que garantice entregas rápidas y en condiciones óptimas.
Contamos con una estructura preparada para responder a los retos del mercado y mantener el valor del producto desde el campo hasta el consumidor.
¿Piensa que la Región de Murcia está aislada en materia de transportes y comunicaciones?
Seguimos teniendo carencias importantes, especialmente en conexiones ferroviarias y corredores logísticos. Mejorar estas infraestructuras no solo es justo, sino esencial para competir en igualdad de condiciones.
Es necesario que se nos mire como lo que somos: una potencia agroalimentaria europea que necesita conectividad para seguir generando empleo y riqueza.
Usted ha inculcado también una especial atención al respeto medioambiental en su cadena de producción…
Así es. Desde el diseño de nuestras fincas hasta los procesos de postcosecha, adoptamos medidas responsables con el entorno. Usamos energías renovables, aplicamos planes de gestión de residuos y fomentamos la biodiversidad funcional a través de programas como Biodiversity Grow, que nos permite medir y mejorar nuestro impacto ambiental de forma rigurosa y continua.
Nuestro objetivo es claro: producir más y mejor, pero siempre respetando el equilibrio del ecosistema que nos da vida.
Los objetivos ODS, la RSC (cultura, deporte, salud, etc.) también son un signo de identidad de Cricket…
Sin duda. Nos alineamos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible no solo en materia ambiental, sino también en la promoción del bienestar social. Apoyamos iniciativas culturales, educativas, deportivas y de salud, con la convicción de que una empresa comprometida debe generar valor también para su entorno y su comunidad.
Hábleme del equipo humano que le rodea…
Para mí, lo más importante siempre ha sido el equipo. He tenido la suerte de rodearme de personas que no solo son excelentes profesionales, sino que comparten la filosofía y el propósito de esta empresa: hacer las cosas bien, con honestidad, esfuerzo y compromiso con la tierra.
Cricket no sería lo que es sin ellos. Son el alma de este proyecto. Cada paso que damos, cada reto que superamos, cada innovación que ponemos en marcha, es fruto de su implicación y de su talento.
Dedico tiempo, energía y recursos a que se sientan parte de algo que trasciende lo puramente empresarial. Fomentamos la formación continua, sí, pero también el entendimiento profundo de por qué hacemos lo que hacemos. Queremos que cada persona sepa que su trabajo tiene sentido, que aporta valor y que está construyendo algo duradero.
Una empresa con propósito solo puede avanzar si su equipo cree en ella. Y yo tengo el privilegio de decir que el mío lo hace, cada día.
